VoIP puede no convertirse en la soñada alternativa de menor costo

Voz sobre IP (VoIP) es la tecnología que permite transmitir voz en forma de paquetes de datos. Esta tecnología, que ya lleva años en acción, pasó mucho tiempo rodeada sólo de algunos entusiastas de la computación. Pero ahora que el precio de las soluciones y la calidad de las mismas han avanzado tanto, VoIP comienza a ser amenaza para el negocio tradicional de las comunicaciones.
Esta es una buena noticia para consumidores y empresas que gastan tanto dinero en llamadas telefónicas. La tecnología está siendo impulsada por poderosos proveedores y también por organismos reguladores como la Federal Communications Commision de los EE.UU. En la vereda de enfrente están algunos gobiernos, los carriers que ven amenazada su participación en las ventas y otros que tienen sus argumentos contra la dirección que puede seguir la adopción de VoIP y sus regulaciones.
La polémica gira alrededor del hecho de si VoIP es un servicio basado en Internet o uno de comunicaciones. Para algunos analistas, como la empresa Frost & Sullivan, si la gente utiliza VoIP para hacer llamadas telefónicas, es un servicio de comunicaciones y entonces debe ser regulado. Esto quiere decir que van a aparecer los impuestos y cargos de parte de los Estados. De no ser así, los carriers tradicionales podrían reclamar que su competencia está siendo favorecida injustamente. Los ingresos por impuestos de tarifas de telefonía son importantes en casi todos los países.Imagínense lo que puede ser en un país donde existe el impuesto al cheque…por ejemplo.
¿En qué puede resultar esto? Una de las variantes sería la de la utilización de VoIP en redes de datos privadas de las empresas, lo cual mantendría la cuestión en un perfil bajo o, por el contrario, podría exacerbar el ingenio recaudador que impondría un “impuesto al uso de VoIP.”
Por último, debemos considerar que los grandes operadores están trabajando en la integración de tecnologías en redes y que esto podría ir involucrando a los tradicionales proveedores de PBX, como Alcatel, Nortel o Siemens, quienes ya están teniendo negociaciones con empresas como AT&T Business Services y alianzas con empresas de networking como Cisco o Avaya.