Tendencias: Hacer más con menos equivale a consolidar

4 Dic 2005 en Mobile

Los centros de datos son presionados con las demandas de atender a una mayor cantidad de usuarios, entregar mayor potencia de procesamiento o más aplicaciones. Todo esto ocurre en entornos de negocio altamente cambiantes. La pregunta es ¿Qué debe racionalizarse? Si se analizan los costos típicos de una infraestructura de IT, encontraremos que el 80% del gasto se origina en funciones de administración y otros factores ambientales de la organización.
La reducción de estos overheads de administración y soporte llevan a repensar las infraestructuras completas de los centros de datos y la forma en que los recursos de computación son compartidos a lo largo de la empresa.
La tendencia que se observa es la de centros de datos que abandonan sus esquemas heterogéneos con multitud de racks. Van hacia entornos bien alineados, virtualizados y consolidados, con sistemas operativos estandarizados y un alto grado de automatización.
La consolidación, como primer paso a dar, es esencial para llegar a la aplicación de ideas efectivas en la reducción de costos como pueden ser la computación utility, los servicios compartidos y la administración remota. Para muchos, la consolidación debe ser en las aplicaciones, sitios físicos, sistemas operativos y herramientas de administración. Sin embargo, lo más aceptado hasta hoy está en la racionalización de servidores y eso se debe a que en infraestructuras distribuidas las tasas de utilización de los mismos son en general bajas. No extraña encontrar tasas de uso del 15 al 20%.
Antes de emprender una consolidación de servidores conviene realizar una completa auditoría del centro de datos, pruebas de concepto para medir el riesgo de las migraciones y una evaluación del impacto de la consolidación. Será necesario contemplar herramientas de provisioning y automatización para posibilitar modelos de computación utility y servicios compartidos en el futuro. El cambio cultural debe tenerse en cuenta a nivel del staff de IT.
Antes de intentar la migración a un entorno consolidado convendrá evaluar completamente no sólo a los niveles de activos y configuraciones, sino a la interacción y dependencias de las aplicaciones. La mayoría de los departamentos de IT carece de esta información. No debe sorprender que aparezcan aplicaciones que no tienen relación con ningún proceso o sus responsables, servidores prácticamente huérfanos y licencias de software que no se usan.
Existen herramientas para auditar la infraestructura, como las de Eracent, que identifica hardware, componentes, software, archivos, versiones, patches y lenguajes.
La consolidación ofrece la oportunidad de aplicar nuevas tecnologías como blade servers y su facilidad de ubicación en el centro de datos, si bien pueden no ser adecuados en toda clase de organización. Los blades facilitan una administración remota y central, esencial en la reducción de costos de administración del centro de datos. La automatización de los procesos comunes como provisión de software, configuración y administración de patches y cambios, aporta ventajas de costo.
BMC, IBM, HP y Veritas tienen herramientas de automatización y existen otros proveedores como BladeLogic con soluciones para administración de configuraciones.
Las soluciones conocidas como “Rapid Migration” facilitan la automatización de las tareas propias del proceso de consolidación.
Muchos proyectos de consolidación, además de la racionalización de los sistemas, involucran a sitios físicos, con lo que habrá que contemplar el impacto en la red. Una infraestructura centralizada lleva a mayor presión sobre los recursos de ancho de banda que en los esquemas descentralizados en múltiples sitios, especialmente cuando la consolidación generará cambios en la infraestructura de almacenamiento de datos que hoy crece rápidamente y utiliza recursos como SAN (Storage Area Networks) y NAS (Network Attached Storage).