SOA, una promesa que requiere mejores definiciones

5 Sep 2006 en Software

Service Oriented Architecture, SOA, ahorrará dinero a las empresas, aumentará la productividad y abrirá la posibilidad de contar con asombrosos nuevos servicios en las redes ¿Qué es SOA y por qué traerá tantas bondades? Algunos lo tienen claro, otros no.
Y es comprensible que exista confusión. SOA es una palabra de moda descrita mediante un conjunto de otras palabras de moda y como todos hablan de ella al mismo tiempo, a veces no se entiende dónde están sus beneficios.
“SOA no es una tecnología, ni tampoco es algo que se puede comprar hecho. Se trata de un paradigma, de un cambio y es en realidad un concepto arquitectónico. Es una nueva manera de armar la arquitectura del entorno de IT,” nos dice Marianne Hedin, analista de IDC que investiga sobre SOA.
En realidad, el valor de SOA radica en que permite una interoperabilidad muy alta entre software, información y procesos. Con SOA, el arquitecto de la red puede mezclar y combinar elementos existentes de software, datos o procesos, para crear piezas hechas a medida de determinados requerimientos del negocio.
Los gerentes de las empresas “pueden crear nuevos servicios para sus clientes tomando un componente de una aplicación y combinándolo con un componente de otra aplicación,” explica Hedin. “Al hacer esto, pueden crear nuevos tipos de servicios o una nueva clase de aplicación que puede ser mucho más útil a sus clientes. Con SOA, las líneas divisorias entre los diferentes softwares propietarios se desvanecen. Se puede combinar, por ejemplo, funcionalidad de software de Oracle, de Microsoft y Sun, todo en una aplicación compuesta. “El nombre del juego es interoperabilidad,” dice Heidin.
De esa manera, algunas funciones o servicios que prestaban esas varias aplicaciones, se convierten en un nuevo servicio compuesto, de allí el nombre “Arquitectura Orientada a Servicios.”
La capacidad que tiene SOA para combinar elementos disímiles también se aplica a software y datos legacy. Por ejemplo, en una compañía de seguros, con SOA se puede hacer que un nuevo servicio utilice datos manejados por un viejo software de la década del 80. De hecho, SOA permite eludir constantes upgrades de software y a los reemplazos que suelen darse en avalancha cada ciertos años, ya que permite usar más efectivamente partes y datos de esas aplicaciones viejas. “La arquitectura permite integrar sistemas dispares, sin importar su edad,” agrega Hedin.
SOA no siempre tiene que ver con Web Services. Tomemos un sitio Web que venderá pasajes de varias aerolíneas. En el mismo sitio se puede reservar hotel, alquilar auto y comprar entradas a un espectáculo en la ciudad a la que se viaja. “Para poder dar ese servicio al cliente, ese sitio Web tiene que ser capaz de integrar múltiples aplicaciones y muchas piezas de información de diversos sistemas. Existen muchas tecnologías que pueden ser aprovechadas en este caso,” continúa Hedin. “Con SOA, aunque los datos y los softwares sean todos diferentes, con diferentes lenguajes y demás, igual pueden hablar entre sí. Pueden ser combinados e integrados.”
Si bien esa funcionalidad que describe Hedin se puede alcanzar por otros medios, es mucho más fácil combinar datos y aplicaciones dispares usando SOA. La capacidad de esta arquitectura se ve potenciada con Web services y los estándares que caracterizan a los mismos, tales como SOAP (Simple Object Access Protocol) y REST (Representation State Transfer). “Se puede tener una arquitectura SOA sin Web services, aunque con Web services, se puede aprovechar a SOA más efectivamente al disponerse de interfases estándar que facilitan la integración,” concluye Hedin.