Shale Oil & Gas, Vaca Muerta y el desafío para IT

21 Ene 2015 en Aplicaciones

En los últimos años los productores de petróleo y gas, ante la predicción de una futura escasez de fuentes tradicionales, apuntaron a las fuentes no convencionales, principalmente a Shale Oil y Shale Gas. Esta técnica consiste, dicho en forma muy básica, en la producción de petróleo no convencional a partir de fragmentos de rocas que son tratadas con pyrolysis, hidrogenado o disolución térmica. Estos procedimientos convierten a las materias orgánicas que están dentro de los fragmentos de roca (kerogen) en petróleo y gas sintéticos.

 

Los procesos de exploración y explotación de petróleo y gas se incluyen dentro de la categoría upstream de esta industria. Si bien el éxito de esta tecnología ha sido comprobado, se trata de un entorno todavía inmaduro que encierra grandes riesgos e incertidumbres. Esta situación, como las demás en las que la información se convierte en el elemento valioso para la toma de decisiones, representa una oportunidad para la industria de IT. En nuestro país, el tema ha ganado visibilidad a partir del proyecto de Vaca Muerta, un emprendimiento cuyas características exigieron la participación de empresas con experiencia en el terreno, tal como es el caso de Chevron.

Tal como lo destaca el analista de Ovum Research, Barren Wilson, el escenario de la explotación petrolera ha tenido un giro importante a partir de que los Estados Unidos, a mediados de 2014, superaron a Arabia Saudita como principal producto mundial. En diciembre de ese año, los EE.UU informaron que sus reservas superaban los 36.000 millones de barriles por primera vez desde 1975. Y ese crecimiento se basó principalmente en dos tecnologías críticas: perforación horizontal y fracturación hidráulica. Dos tecnologías complejas y caras.

Falta información

No obstante estos éxitos, señala Wilson, los productores reconocen que existen muchos elementos que simplemente les son desconocidos en el ambiente Shale. Todavía no comprenden en forma total las características mecánicas, químicas y físicas de estos reservorios, ni tampoco sus verdaderas dimensiones. No cuentan con un códice de mejores métodos y prácticas respecto a todo lo que va desde el espacio de los pozos a la química de los fluidos de fractura. Saben que muchos de los pozos no son rentables, pero a menudo ni siquiera se sabe cuáles son esos pozos. La información básica acerca de volúmenes de producción, ingresos y costos, suele estar guardada en silos aislados y la integración de esa información es una tarea lenta y pesada.

¿Por qué en una industria tan poderosa el desarrollo de IT no acompañó su crecimiento? “Muchos ejecutivos se mantuvieron en las prácticas y métodos tradicionales, de la vieja escuela, especialmente en el upstream (exploración y explotación),” nos dice Gary McWilliams, presidente de iLatina Business Services, la única compañía en Sudamérica que se especializa en la automatización de los procesos upstream. “Casi toda la problemática que rodea a la exploración y a la explotación está resuelta en soluciones de software que nosotros manejamos, tanto como la colaboración entre operaciones dispares, la integración y visibilidad de la información y el control del costo/eficiencia de los contratistas, un rubro este último que suele ocupar un 70% del gasto de explotación. En los muchos años que llevamos creando soluciones de IT para el upstream hemos creado un ERP especializado y luego aplicaciones que cubren los aspectos analíticos y de visualización, además de todos los controles necesarios para mantener la explotación en un régimen rentable. Ahora es necesario reducir costos y honestamente creo que nuestras soluciones son más necesarias que nunca,” agrega McWilliams.

En general, se observa que las empresas se mueven muy lentamente hacia una mejor automatización de los procesos upstream. Posiblemente, según nuestra mirada, eso es debido a que la mayoría de las compañías petroleras tienen proveedores de ERP de alcance mundial y están atadas a la lentitud con la que esas grandes empresas evolucionan en este terreno. Como ejemplo emblemático tenemos a SAP, cuyo software es el back-bone de muchas organizaciones y su adaptabilidad al upstream es aún insuficiente, lenta y trabajosa de implementar.

“Nosotros podemos ayudar a esas empresas que tienen SAP u otros ERPs,” nos dice McWilliams. “Podemos automatizar sus procesos críticos del upstream, sobre todo lo que hace al manejo de información de contratistas y servicios. Lo podemos hacer en cuestión de semanas frente a años que se tarda con otras soluciones. Luego, cuando el tiempo y el esfuerzo los lleve a contar con una customización de sus ERPs world class, pueden incorporar todos los procesos que hemos automatizado a sus entornos de preferencia. Nuestras soluciones son on-demand, SaaS y al operar en esa modalidad no requieren inversión ni data center extra. Tenemos las interfaces para interoperar con SAP y otros ERPs. Les brindamos la experiencia en upstream de más de cuarenta años automatizando y optimizando procesos con las mejores prácticas. El problema está dentro de esas organizaciones, ya que es muy difícil encontrar gente capaz de tomar la antorcha y decidirse a llevar adelante una mejor operación en el upstream,” comenta McWilliams.

Para cerrar esta nota, le preguntamos si sus soluciones están preparadas para entornos Shale. “Estamos en mejores condiciones que cualquier compañía world class y sería bueno que los ejecutivos de las áreas de upstream no se cierren a esperar que lleguen las soluciones. Ya las tenemos y los podemos ayudar a mejorar sus resultados, especialmente en esta etapa de caída de los precios. Nuestras soluciones trajeron grandes resultados cuando el barril estaba a menos de 20 dólares,” concluye McWilliams.