Retorno de la inversión en SAN, exageraciones y realidad

17 Mar 2004 en Storage

Si por un lado escuchamos a los proveedores y por el otro hacemos nuestras propias cuentas, veremos que determinar con precisión si la inversión vale la pena o no, sigue siendo tan difícil como con el resto de las funciones de IT. Los proveedores sacan cifras de costos totales de propiedad (TCOs) y ROIs (Return On Investments) de sus galeras y hacen números en el aire con habilidad pasmosa, aunque ya nadie les crea demasiado. “Nadie cree los cálculos de ROI que presentan los proveedores porque la mayoría resultan demasiado tendenciosos,” señala Michael Karp, analista de Enterprise management Associates. “Parten de supuestos que deberían ser explicados y demostrados ante los clientes.”
Karp recomienda mezclar métricas de ROI y TCO e incluir todos los gastos relacionados. Respecto a los costos, incluir adquisición, capacitación, personal y administración de todas las etapas conectadas al proyecto. Al ver todo el conjunto en un período de tres años, se tiene una idea más realista de lo que se puede alcanzar. Estos enfoques más sólidos y metódicos reducen la probabilidad de una decisión atropellada.
Otro de los aspectos que hacen al costo de una solución SAN es el del punto único de falla. Si se aloja toda la información en un gran arreglo de discos con una arquitectura SAN, se está frente a una bajísima posibilidad de falla, pero si se produce esa falla, se cae el cien por ciento de la accesibilidad, algo que se reparte cuando el almacenamiento está en diferentes servidores. Es por eso que, al pensar en una arquitectura SAN, tenemos que incluir un plan de recuperación ante desastres (DR, Disaster Recovery) o bien de lo que conocemos como Business Continuance (BC). La ecuación debe incluir DR, BC, backup y superación de fallas. La presencia de toda esta redundancia aumentará los costos generales.”