Red Hat intenta un esquema similar al de Microsoft en Virtualización

9 Sep 2008 en Software

Red Hat, la empresa que se ha propuesto llegar a los mil millones de dólares en ventas anuales, gastó 107 millones en la compra de Qumranet, empresa privada y desarrolladora de tecnología de virtualización.
La VDI (Virtual Desktop Infraestructure) SolidICE de Qumranet pasa a formar parte del portafolio de Red Hat, que ahora puede ofrecer una plataforma de virtualización end-to-end gracias a lo que ya tenía en su sistema operativo Linux.
“Red Hat conecta todos los componentes de la infraestructura, incluyendo al sistema operativo, aplicaciones de software, administración de virtualización y hardware, entregando nuevos niveles de flexibilidad, escalabilidad, administración y seguridad,” dijo Paul Cormier, VP ejecutivo de Red Hat.
Esta maniobra muestra a un Red Hat que ya no se apoya tanto en el hypervisor open source Xen, aunque la compañía aclara que no está enfrentándose a VMware o a Citrix, esta última dueña de la principal versión comercial de Xen. Lo que Red Hat parece buscar es una competencia con Microsoft, que también ofrece una plataforma end-to-end con su Windows Server 2008 en el que incluye a su hypervisor Hyper-V.
Como plataforma de virtualización, SolidICE también puede manejar usuarios de Windows XP o Windows 2000 como desktops virtuales y lo hace sobre la tecnología de virtualización open source KVM (Kernel Virtual Machine).
Los ejecutivos de Red Hat consideran que la nueva solución combinada es más potente que lo que ofrecen VMware y Citrix, argumentando que ambos están restringidos debido a que sus soluciones no funcionan sobre un hypervisor del tipo “bare metal” como KVM. El término “bare metal” describe a un hypervisor que corre directamente sobre el hardware sin intermediación.
Brian Stevens, CTO de Red Hat, nos explicó que KVM no corre por sobre Linux. “Lo que hace es convertir al kernel Linux en un hypervisor bare metal. De esa manera, provee un estricto aislamiento real y plena performance para las aplicaciones huéspedes. Los hypervisores que no son bare metal no pueden alcanzar esa performance,”
agrega Stevens.
La tecnología KVM es familiar para Red Hat ya que forma parte del kernel Linux desde la versión 2.6.20. Red Hat también apoya a Xen, cuyo proveedor comercial, XenSource, fue adquirido hace un año por Citrix en U$S 500 millones. Xen forma parte de Red Hat Enterprise Linux 5.
Red Hat también soporta a VMware, por lo que no parecería que la compañía estuviese tomando partido en una “guerra de hypervisores.” Red Hat, según Stevens, “seguirá contribuyendo en el proyecto Xen al tiempo que impulsa a KVM.”