Que el ancho de banda no se le escape de las manos

Administrar el ancho de banda no es cosa sencilla. Las redes están plagadas con aplicaciones devoradoras de ancho de banda y es por eso que cada vez se requieren más herramientas especializadas para administración, tanto software como hardware, para permitirnos ver lo que ocurre y recuperar el control. En algunos casos, tenemos la suerte de que nuestra red no esté congestionada y los usuarios están contentos con la velocidad de sus aplicaciones… pero esto ocurre raramente.
Sabiendo que hay tráfico ocioso e inútil, la preocupación gira alrededor de que las aplicaciones de misión crítica tengan todo su ancho de banda en todo momento y que las aplicaciones para trabajo productivo funcionen razonablemente rápido. Cuando esto no se logra, la primer reacción consiste en incorporar mayor ancho de banda, algo que no representa una solución si se hace aisladamente. Agregar ancho de banda es caro, especialmente si se llega a un nivel de los 2 Mbps y se tiene que tender nuevo cableado.
Estudios realizados muestran que muchos proyectos se demoran porque la red no está en condiciones de resistir nueva carga.
La mejor solución consiste en reservar ancho de banda para las aplicaciones esenciales y reducir el tráfico innecesario. Para lograr esto, hace falta una solución capaz de identificar y analizar el tráfico para luego adjudicar la disponibilidad. Los productos que pueden hacer esto no son muy caros. Por ejemplo, PacketSeeker cuesta algo más de u$s 1.000 y puede descubrir tráfico de cientos de aplicaciones y dar un cuadro de lo que causa problemas en la red. La mayoría de las veces, el problema lo causa un grupo de usuarios de P2P.
Una vez detectado el problema, resta establecer una política para administrar la red, algo que hacen productos como PacketShaper y NetREality; de Packeteer y Allot Communications, respectivamente. Con esta clase de productos, se puede establecer políticas tales como: mínimo o máximo disponible por aplicación; excepciones cuando existe disponibilidad; mínimo por sesión; mínimo y máximo dinámicos por usuario; etc. Generalmente, las aplicaciones de misión crítica no consumen mucho ancho de banda. SAP sólo necesita 16 Kbps por usuario.
La opción de control mediante routers presenta algunos problemas ya que éstos no pueden ver la capa de aplicaciones y no se puede actuar tan selectivamente. Un dispositivo sobre la WAN, como NetReality; o bien debajo del router de acceso, como PacketShaper, es más rápido de implementar.