Opiniones encontradas de los analistas respecto a la compra de McAfee

En un universo de usuarios distribuidos y móviles donde aparecen brechas y ataques a diario, pensar en la seguridad en un chip es algo utópico. “Yo no creo que se pueda incluir la seguridad en el chip,” dice el analista de gartner Peter Firstbrook. “La seguridad depende del sistema operativo y de las aplicaciones sobre el mismo. Nadie puede anticiparse a los problemas desde el chip.”
Intel, a diferencia de Oracle y otros, no tiene experiencia en aplicar adquisiciones. Su inmersión en el terreno del software de seguridad la lleva a un mundo de clientes muy diferentes a los suyos; a un mercado donde tiene que llegar directamente a consumidores. Aunque Intel deje a McAfee como unidad independiente con sus U$S 2.000 en ventas anuales y su posicionamiento de marca, está corriendo un albur con esta adquisición.
“Creo que Intel debió decir claramente que está diversificándose. Decir que la seguridad es un negocio que funciona bien en un mercado que decae,” agrega Firstbrook.
Pero otros analistas son un poco más optimistas sobre esta imprevista fusión. Principalmente, ven en Intel a una empresa que comprende las implicancias de una revolución móvil que irá en aumento. “La adquisición habla de la convergencia de numerosas tecnologías en los ambientes empresariales. Si bien la compra de Intel no es la combinación que los inversores esperaban, se trata de un acuerdo monumental que habla de un valor de McAfee que había sido subestimado por esos inversores,” nos dice Michael Bauer de FBR Capital Markets.
Para este y otros analistas, Intel tiene ahora la oportunidad de establecerse mejor en un mercado de smartphones, tablet PCs y en la variedad de hardwares, softwares y dispositivos que se crean a su alrededor. El acuerdo aparece coherente con la creciente necesidad de software de seguridad más allá de las PCs y de los centros de datos. Las redes son hoy cada vez más extensibles y, a su vez, más vulnerables.