Nortel liquida activos en Brasil y Canadá, luego seguirá en Europa

Luego de varios meses de negociaciones intensas, Nortel vendió sus plantas de fabricación de  productos ópticos, inalámbricos y empresariales a la firma Flextronics. Nortel intenta reducir sus costos y mejorar su capacidad de respuesta en un complicado mercado de equipamiento de networking.
Nortel recibirá pagos en efectivo de U$S 675 y 725 millones por sus plantas de Brasil y Canadá. Además, está finalizando la venta de sus plantas en Francia e Irlanda del Norte. También transferirá unos 2500 empleados al nuevo operador de las plantas. Muchos de estos trabajadores son ingenieros con experiencia y liderazgo profesional en productos de switching y transporte. Nortel firmó un contrato de cuatro años para su aprovisionamiento por parte de Flextronics.
Este retiro de inversión a gran escala es parte del plan de largo plazo de Nortel. Otras operaciones menores, como la venta de sus servicios de operadora y guías a VoltDelta hace dos semanas, se vienen realizando continuamente.
Según un vocero de la firma, Nortel ha desinvertido un 85% de su capacidad de fabricación durante los últimos cinco años. Estas últimas ventas representarían el restante 15%. Como si esto fuese poco, Nortel informó, hace muy poco tiempo, que hasta estaría dispuesto a formar una alianza con Cisco Systems, su tradicional rival.
Este acuerdo de venta a Flextronics resultó oportuno para el nuevo CEO de Nortel, Bill Owens, quien está tratando de resolver los problemas creados por una confusa contabilidad dejada por su predecesor.
Pero a pesar de este humor relativamente optimista, la compañía debió postergar su asamblea anual de accionistas que debía haberse realizado la semana pasada. La causa: no se completaron en tiempo los reprocesamientos de resultados correspondientes a los últimos trimestres de sus estados financieros.