No se sienta mal, no todos necesitan almacenamiento en red

17 Mar 2004 en Storage

La furia del marketing de los proveedores de sotorage y una lluvia de recomendaciones por parte de las firmas consultoras, han creado una especie de sentimiento de carencia en aquellos que aún no han implementado una solución del tipo “networked storage.” ¿Es imprescindible qué el almacenamiento de la empresa esté en la red?  Cuando analizamos el tema en detalle, vemos que hace falta tener una justificación de negocio muy sólida para que la inversión, incluyendo todos los costos generados en los diversos puntos de impacto, sea productiva. Deben existir necesidades específicas que apunten a la resolución de un problema concreto.
Se discute mucho acerca de las condiciones que deben darse antes de instalar configuraciones SAN (Storage Area Network), por ejemplo. Algunos especialistas aseguran que, si se tienen menos de veinte servidores, conviene seguir con el tradicional esquema DAS (Direct Attached Storage). “Se trata de entornos que pueden ser administrados sin mayores dificultades, en los que se justificarían esquemas de almacenamiento compartido sobre red solamente si se prevé un gran crecimiento. Más allá de este punto, las soluciones compartidas son más viables,” asegura Tom Mayor, VP de IP Storage, firma consultora de Boulder, Colorado. “Para justificar el gasto hay que tener un volumen enorme de almacenamiento en uso.”
Estudios de Gartner Group muestran que el 75% de los discos que existen en las empresas funcionan en modo DAS. Para la mayoría, el precio de una configuración SAN resulta caro al considerarse los arreglos de discos, los switches de Fibre Channel (FC), y los adaptadores de bus de hosts (HBAs), Host Bus Adapters.
Tampoco hay que ser un gigante de los negocios para justificar el empleo de una configuración SAN con FC. Existen algunos tipos de actividad, como la del cuidado de la salud, por ejemplo, donde se depende totalmente de la información almacenada y en los que el alto costo se compensa con valor agregado y la escalabilidad del negocio.