No hay verdad absoluta en la comparación de Windows con Linux

17 Ago 2005 en Software

Yankee Group publicó una comparación del costo total de propiedad (TCO) de Windows con el de Linux. El estudio abarcó 500 empresas de los EE.UU. En líneas generales, no aparecieron elementos de fondo que puedan causar una migración de Windows a Linux en función de su TCO.
Lo que sí apareció fue una mayoría de migraciones hacia Linux provenientes de infraestructuras Unix, especialmente de rango intermedio. En cuanto a Windows, la presencia de Linux es más bien en forma de convivencia o complemento. Dos terceras partes de las empresas usuarias de Windows tienen Linux o alguna otra forma de distribución open source en sus entornos.
Respecto al crecimiento de Linux, la encuesta muestra que siguen creciendo las aplicaciones de este sistema operativo. Más de un 50% de las empresas estudiadas usan a Linux como servidor multipropósito en diferentes funciones, tales como aplicaciones de e-mail o páginas Web.
Linux no aparece como amenaza a la hegemonía de Windows. La mayor amenaza a la venta de sistemas operativos Windows son las propias versiones viejas de Windows. Siguiendo con la paradoja, tenemos que tampoco Windows es la principal amenaza al crecimiento de Linux, sino los problemas de interoperabilidad e integración entre las diferentes distribuciones de Linux y aplicaciones open source. La falta de soporte y documentación de aplicaciones a nivel empresarial para esta clase de software, también es un obstáculo para el crecimiento de Linux.
El informe de Yankee Group muestra que más del 50% de las empresas entrevistadas informó haber realizado un concienzudo análisis del TCO. Pero, sorprendentemente,  cuando se les pidió que calcularan el capital invertido específicamente en Linux o Windows y sus costos de mantenimiento, un 75%, no pudo dar información clara sobre sus propios entornos.
Lo más preocupante es este descubrimiento de que las empresas carecen de información crítica sobre su TCO, tal como el costo de un upgrade de servidor Linux o Windows; del gasto en administración de redes, aplicaciones de terceras partes, utilitarios, mantenimiento general, seguridad, tiempo de caída de los sistemas, uso del help desk y arreglos de hardware y software.
Sin esta información financiera crítica, es difícil que se tomen decisiones de compra fundadas y crece el riesgo de elegir tecnologías que no se adaptan completamente a las necesidades de la empresa.
Los grandes proveedores están impulsando a Linux y seguramente lo impondrán en ciertos ambientes corporativos como servidores, aunque no es de esperar que ocurra lo mismo en el desktop. Windows se ha defendido eficazmente, forzando a una competencia de calidad y características que finalmente favoreció a los usuarios.
Volviendo a los ambientes empresariales, queda claro que si no se sabe el costo de la caída de la red, el valor de las licencias de software y su potencial upgrade, del mantenimiento y muchos otros aspectos, no todo el mundo está en condiciones de decir que puede evaluar si Linux, Windows o Unix es lo mejor para su compañía.
La ausencia de métricas del TCO significa que una empresa no está obteniendo el mayor provecho posible de su infraestructura y, por otra parte, que no existe la posibilidad de basar un análisis serio sobre cuál sistema operativo le puede convenir más.