Ni a la misma Intel le resulta sencillo migrar a Windows 7

2 Mar 2010 en Software

Intel ha sido el máximo socio de Microsoft en los últimos 20 años. No en vano se acuñó el término “Wintel” cuando esta simbiosis se hizo parte del escenario competitivo desde el desktop al servidor.
Con esta profunda alianza de por medio, era inconcebible que Intel evitara la implementación de Windows Vista en sus 80.000 usuarios internos. Pero eso sí ocurrió. En Intel siguieron usando Windows XP.
Ahora, con Windows 7, la cosa es diferente. Intel anunció que ha comenzado a desplegar Windows 7 en las PCs de toda la organización y usando su tecnología vPro. Pero esto no equivale a decir que no aparecieron problemas, tal como consta en el blog Open Port IT Community de Intel.
El haber usado al “antiguo” XP por casi ocho años tiene sus consecuencias. “Somos una compañía de 80.000 usuarios que son administradores de sus máquinas. Agreguemos una mezcla de miles de aplicaciones conocidas y miles no conocidas. Además, pasemos a computación de 64 bits, démosle a los usuarios un nuevo browser Web y una nueva manera de manejar sus permisos de administrador. Esto da una idea de lo que representa desplegar Windows 7 en una empresa como Intel.” Así lo expresó el ingeniero Roy Ubry en el blog de Intel.
Windows XP, a diferencia de Vista y 7, no contaba con UAC (User Account Control). UAC informa cuando un programa quiere hacer algo que requiere permiso de administrador. “Si una aplicación no fue escrita para Vista o Windows 7, simplemente falla sin dar ningún mensaje,” agrega Ubry.
Otro problema aparece con el pasaje a la versión Windows 7 de 64 bits. Ya no es posible usar aplicaciones de 16 bits. Eso no debería ser problema en una empresa como Intel, pero “muchas aplicaciones han sido empaquetadas usando instaladores de 16 bits y habrá que reemplazarlos,” dice Ubry. Además, las aplicaciones de 32 y 64 bits utilizan diferentes paths de directorio, lo que aumentará la carga de trabajo.
En Windows 7, IE8 es mandatario. IE8 tiene un modo compatible con IE7, lo que mitiga algunos problemas. Pero las aplicaciones escritas para IE6 deberán ser retocadas.
Si estas cosas le pasan a Intel, imaginemos a otras infraestructuras de IT empresariales. Habrá cosas en común y el ajuste de aplicaciones IE6, aún presentes en muchas empresas, traerá su carga de trabajo. “Hay que invertir mucho trabajo para preparar las aplicaciones para Windows 7,” concluye Ubry, sobre cuyas afirmaciones no opinó gente de Microsoft ni de Intel al cierre de esta edición.