Microsoft con un futuro centrado en nubes para empresas y consumidores

Recientemente, Apple y Google han puesto en marcha estrategias que, de hecho, representan una ofensiva frontal contra algunos de los pilares del negocio de Microsoft. En este artículo analizamos las perspectivas estratégicas que puede llegar a seguir Microsoft.

 

Apple acaba de realizar algunos anuncios, incluyendo al de un nuevo, más delgado y liviano modelo de iPad Air. Pero esa no es la noticia que le preocupa a Microsoft. Lo que realmente puede preocuparles es que Apple declare con toda claridad que Microsoft no tiene una visión correcta y que sus software tienen precios excesivos. Tim Cook, el CEO de esa firma, dijo que “la competencia es diferente. Ellos están confundidos. Primero fueron detrás de las notebooks. Ahora están tratando de convertir PCs en tablets y tablets en PCs. Quién sabe qué harán después.”

El ataque de Apple va claramente contra Office 365 y también en el plano de los sistemas operativos. Con un OS X (Mavericks en nombre código), que será gratuito y una marcada reducción de precios en los productos que compiten con Office, Apple muestra que Microsoft es su principal enemigo y emplea todos sus trucos, algunos de ellos, engañosos, como el de el “subsidiado” iPhone 5S que costó U$S 199 en lugar de U$S 649 y donde el cliente paga la diferencia en su cuenta de servicio.

Pero en el caso de Microsoft, también hay “cositas” como que el 65% de sus ingresos en la división Windows provienen de la venta del sistema operativo a proveedores de PCs que pagan menos que los U$S 119 que dice la lista de precios. Así, tenemos que en realidad Windows cuesta menos que U$S 119 y que posiblemente el OS X “gratis” no lo sea. Pero hay otras cosas, como el Windows Media Center que cuesta otros U$S 99.99.

Quiénes hagan un upgrade de las suites iWork de Apple o compren nuevos dispositivos, no pagarán nada. Por su parte, Office 365 cuesta U$S 99 anuales por la suscripción y eso son muchos dólares en unos cuantos años. Si bien las características de Office son más ricas para algunos profesionales, la mayoría de la gente puede trabajar más fácilmente con las alternativas de Apple.

¿Por qué el ataque de Apple?

El primer motivo, según lo analiza Mike Elgan, analista y columnista de Datamation, tiene que ver con la debilidad que provoca el actual desorden que impera en Microsoft. Las salida de Steve Ballmer, miembro de Microsoft desde 1980 y CEO desde el 2000, contribuye a ese desorden. Conocida su decisión de retiro, su autoridad ejecutiva cayó y sus intentos de unificar las divisiones de Microsoft no ha sido muy efectivo. Apple ataca a un enemigo que considera debilitado.

El segundo motivo, siempre según Elgan, es que las decisiones de vender sus tablets Surface y la más reciente de comprar Nokia, colocaron a Microsoft por primera vez en el terreno o segmento de mercado específico de Apple y ésta debe defenderlo.

Además, Apple tiene a otro competidor directo que, a su vez, también ataca a Microsoft: Google. Y Google está también cambiando su estrategia para algunos segmentos.

Por ejemplo, el masivo liderazgo de Android en sistemas operativos para smartphones no ayuda mucho a Google ni le sirve para robar ventas a Apple. La mayoría de las implementaciones Android son para dispositivos con margen nulo que se venden en mercados secundarios y que no tienen acceso al store Play de Google. Son usuarios que no son interesantes como clientes ni para Google ni para Apple. Pero los usuarios de las tablets Surface o teléfonos Nokia sí lo son. Son los mismos clientes que persigue Apple. Cada venta de Microsoft es una venta perdida para Apple y futuras oportunidades perdidas para nuevas ventas de software, servicios y contenidos.

Estrategias de Microsoft hacia el futuro

En medio del ataque de sus competidores y con dos de sus vacas lecheras en declinación, Microsoft debe ponerse a pensar cómo generar ingresos de otras formas. En frente tiene a Google, que con su buscador ha logrado construir un imperio de publicidad online. Google también libera a Android sin cargo esperando ganar otro espacio monopólico con la publicidad móvil y está cada vez más agresiva con sus máquinas Chromebooks, que tienen un precio bien bajo y son esencialmente dispositivos para trabajar en la nube.

Con cada entrega sin cargo de Android en un dispositivo que opera con ese sistema, Google aprenda más sobre el usuario y potencialmente podrá cobrar más a sus anunciantes por avisos cada vez más especializados.

Por su parte, Apple ha observado cuidadosamente los movimientos de Google. Viendo que su mercado de laptops y desktops comienza a caer hasta casi convertirse en un centro de costo en lugar de generar ganancias, Apple decidió posicionar a su sistema operativo como artículo de promoción.

Lo positivo de esta maniobra es la ganancia de lealtad a la plataforma. A medida que hay cada vez más dispositivos conectados a Internet, los consumidores tienden a preferir una plataforma que sea la misma en sus laptops, teléfonos móviles, tablets y otros. Es mucho más sencillo manejarse de esa manera. Pero atención, los consumidores también han demostrado que aceptan cierta diversidad cuando les es útil. Hay quiénes privilegian un nuevo modelo o ciertas capacidades de un sistema operativo.

¿Podrá Microsoft identificar una estrategia competitiva qué le permita mantener su liderazgo? Si vemos la historia reciente, diríamos que sí. A Microsoft se le terminan los días en que la adhesión a su sistema operativo le permitió generar un ecosistema completo. Pero también recordemos que hace una década Apple luchaba por sobrevivir y hasta casi fue adquirida por Sun Microsystems. Steve Jobs se encargó de identificar nuevos segmentos que le permitieron resucitar y aprovechar también la buena suerte que significó el surgimiento de MP3 y el aumento en la demanda de computación móvil más cómoda y portable junto con el fracaso de intentos como Napster.

Ahora Microsoft tiene que adaptar su estrategia. Siendo un proveedor tan grande y con un portafolio tan variado, las decisiones no son fáciles. La nueva ventana de oportunidad de Microsoft parece ser la nube, que es también amenaza capaz de matar los centros de ganancia de Microsoft. Y Microsoft ha estado avanzando en el terreno de la infraestructura cloud. En un período relativamente corto, Azure ha dejado de ser un seguidor lejano de VMware en cuanto a virtualización para convertirse en una alternativa válida con alrededor de un 25% de participación de mercado. Si se agrega a esto Azure IaaS (Infrastructure as a Service) y PaaS (Platform as a Service), Microsoft puede llegar a ser una seria amenaza para AWS (Amazon Web Services) y Google.

Mientras que los mercados de sistemas operativos y Office caen, cloud está recién en un estadio inicial. El problema es lo difícil que resulta prever cómo serán los mercados cloud dentro de cinco o diez años. En realidad, los escenarios no siempre hay que “esperarlos” o “adaptarse” a ellos, también se puede influir en su evolución. Y Microsoft, con su tremenda masa de mercado, esté en muy buenas condiciones para incidir en la estructura que tendrán esos mercados.

A diferencia de otros proveedores, a medida que la nube va madurando, Microsoft tiene ingresos por sus productos legacy Windows y Office. Recordemos que en el segundo trimestre de 2013 ganó U$S 5.000 millones y a pesar del exceso de inventario de la Tablet Surface que no se vendió como esperaban.

En los ambientes de consumidores

Hemos visto que, con Azure, Microsoft tiene las herramientas para competir en el segmento empresas. Pero el segmento hogar/consumidores tiene mucha oportunidad para ellos. Xbox es más que una consola de juegos y abre una perspectiva a medida que los consumidores adhieren al concepto del hogar conectado.

Apple ha invertido mucho tiempo y dinero en Apple TV y tecnologías para el hogar conectado, pero muy pocos consumidores fueron de la partida. Xbox parece tener mayor penetración, si bien hay muchos obstáculos por vencer, algunos de ellos relacionados con los proveedores de cable, tales como precios excesivos, set-top-boxes y DVRs de baja prestación, malos servicios al cliente y otros. Pero Microsoft podría atacar a los proveedores de cable de la misma manera en que Apple lo hizo con la industria de la música. Si bien no es algo fácil y puede ser trabajoso y lento. La Xbox podría convertirse en ese hub que muchos hogares quisieran tener.

Es muy difícil determinar si es que Microsoft pondrá muchas fichas en el entretenimiento hogareño. Algunos piensan que lo que ahora invierte en smartphones y tablets es una pérdida de tiempo y dinero, incluyendo entre ellos a Jeff Vance, columnista de Datamation en cuyo artículo se basa este resumen. Personalmente, el redactor de esta versión en español cree que los aparatos de Smart TV pueden llegar a convertirse en ese hub, ya que están demostrando capacidad de conexión y también de distribución. Para empresas como Samsung o LG, con experiencia en entretenimiento, no sería difícil agregar toda la funcionalidad necesaria en sus aparatos e incluso venderlos con servicios “bonificados” en un co marketing con ciertos carriers.