Mediante un “inventario flexible,” se extiende otro poco la vida de Windows XP

23 Dic 2008 en Software

Microsoft trata de sacar del mercado a sus viejos sistemas operativos unos seis meses después de que salga uno nuevo. No ha sido el caso de Windows XP, que vive a dos años de la aparición de Vista.
Por tercera vez desde enero de 2009, fecha en que apareció Vista, Microsoft ha postergado la fecha de disponibilidad de XP ofreciendo a los proveedores de PCs una fecha de entrega “flexible” y posterior a la anunciada discontinuación del 31 de enero de 2009.
Esto se explica de la siguiente manera: la fecha de enero sigue siendo la final para que los proveedores de PCs compren licencias de XP para preinstalar en sus máquinas. No obstante, pueden pedir que se las envíen hasta el 30 de mayo de 2009, de manera que los clientes pueden comprar máquinas con Windows XP hasta junio.
Esa fecha coincidiría con la de salida del anunciado Windows 7, aunque y a pesar de los rumores de que se adelantará para junio de 2009, Microsoft públicamente prometió para principios de 2010.
La compañía insiste en que no se trata de una extensión de las ventas, sino de un “programa de inventario flexible.”
Microsoft XP habrá estado en el mercado 90 meses antes de su verdadera suspensión. Sus predecesores nunca superaron los 60 meses. Eso no se debe a que los usuarios se hayan enamorado de XP, sino a la pobre imagen alcanzada por Vista. Un reciente estudio mostró que un 46% de los departamentos de IT corporativos, esperará a Windows 7 sin contemplar a Vista, si bien con el Service Pack 1 el sistema operativo ha mejorado notablemente.