Los problemas de interfaz de usuario complican los proyectos de movilidad

12 Dic 2014 en Mobile

Según un estudio realizado por la firma Kony, desarrolladora de aplicaciones móviles, la mitad de los proyectos fracasan debido a problemas relacionados con las interfaces de usuario. Esto muestra que no alcanza con poner en condición de movilidad a las aplicaciones empresariales para que puedan ser utilizadas desde cualquier punto en que se trabaje.

También es necesario que resulten cómodas y fáciles de usar. De otra manera, si no son realmente intuitivas y amigables, esas aplicaciones irán al fracaso o su implementación en producción resultará muy complicada.

Kony es la empresa desarrolladora de Kony Mobility Platform. Es una plataforma integrada basada en estándares abiertos y capaz de soportar el ciclo de desarrollo de aplicaciones de software en forma completa (SDLC). Su propuesta es que las empresas puedan diseñar, crear y desplegar aplicaciones para diferentes aristas de los procesos del negocio. Además, la plataforma incluye la administración de las aplicaciones.

La encuesta realizada por este proveedor se basó en entrevistas a 340 desarrolladores de aplicaciones y diseñadores. Uno de los principales hallazgos consistió en que el cincuenta por ciento de los proyectos de aplicaciones empresariales móviles no se completan en forma y tiempo debido a problemas con la interfaz de usuario. En el estudio, (que puede ser consultado en http://forms.kony.com/rs/konysolutions/images/Bridging_Gap_Brochure_dec_10_14.pdf)

participó una mezcla de empresas y entrevistados de compañías como Cisco, General Electric, Qualcomm, Target y United Airlines, entre otras.

Tal como lo refleja Pedro Hernandez en su columna de Datamation, la creación de interfaces de usuario está convirtiéndose en una fuente de frustración entre los desarrolladores de aplicaciones móviles. En general, el problema es que el diseño de las interfaces de usuario no tiene un punto de cierre o terminación y los problemas suelen aparecer luego de que los encargados de probar las aplicaciones trabajan con ellas cierto tiempo. Suele ocurrir que las interfaces sencillamente no atiendan a ciertos requerimientos funcionales en la vida práctica. Esos problemas de diseño y funcionalidad se convierten en serios obstáculos que acarrean grandes demoras y mucho trabajo no previsto.

Un treinta y ocho por ciento de los entrevistados manifestó que el promedio de tiempo tardado entre el inicio del proyecto de movilidad y su puesta en práctica, fue de cuatro meses. Un doce por ciento, en cambio, mostró un ciclo de seis meses. En un mundo en el que se habla de rapid development, solamente un escaso 21.4% fue capaz de entregar las aplicaciones móviles en funcionamiento y producción en un plazo de dos meses o menos.

Los cuellos de botella, según los entrevistados, aparecen una vez que los encargados de pruebas comienzan a requerir cambios en las interfaces de usuario. Un cuarenta por ciento de los desarrolladores observó que cuando eso ocurre, el proceso requiere de entre un 25 a un 50 por ciento de esfuerzo adicional de desarrollo. Una tercera parte de los consultados mostró que el problema puede ser más grave y requerir de entre un 50 a 100 por ciento más de esfuerzo. Finalmente, un grupo más pequeño, de un cinco por ciento de los encuestados, dijo que los problemas de interfaz de usuario los condujeron a utilizar más del doble del tiempo previsto al inicio del proyecto.

Un diecinueve por ciento de los desarrolladores de aplicaciones móviles dijo que en todos sus proyectos habían recibido requerimientos de cambios en la interfaz de usuario. Solamente un 16.7% de los entrevistados manifestó que sus proyectos se habían visto afectados por requerimientos de cambios en la interfaz de usuario dentro de un rango que va de 0% al 25%.

Según Dave Shirk, VP ejecutivo y director de marketing de la firma Kony, este ida y vuelta constante está impactando en la velocidad con la que se ponen en marcha los proyectos de movilidad en las empresas, aletargándolos. “Hoy día los departamentos de IT luchan por mantenerse a la altura de las demandas que sus empresas les presentan en cuanto a la movilización de los procesos empresariales,” dice Shirk en un comunicado. Según su visión, los ejecutivos de IT ven que sus planes se paralizan debido a que “los usuarios empresariales, diseñadores y desarrolladores, no trabajan conjuntamente cuando se trata de la experiencia de usuario y el diseño de su interfaz.”

Para Shirk, lo ideal sería que los desarrolladores de aplicaciones adopten una metodología donde el diseño es central. “El diseño de las aplicaciones móviles suele ser subestimado en el proceso de desarrollo, pero la gente de las compañías se está dando cuenta que la mayoría de las aplicaciones móviles fracasan debido a la falta de adopción por parte de los usuarios. Y eso es debido a una experiencia de diseño muy pobre. En las empresas deberían diseñar sus aplicaciones con una perspectiva de movilidad en lo que hace a su look and feel,” concluyó.