Los niños que usan Internet no están preparados para enfrentar sus riesgos

La creciente utilización de Internet por parte de niños y menores se ha convertido en uno de los factores clave a tener en cuenta en el ámbito de la seguridad informática. Los delitos relacionados con  menores son mayoritariamente de naturaleza sexual y conllevan graves riesgos tanto físicos  como psíquicos.

Datos de las ONG “Protégeles” y ACPI (Acción Contra la Pornografía Infantil)1 muestran que la situación puede empeorar, ya que más de la mitad de los niños y adolescentes que hacen uso de Internet no han recibido información básica sobre seguridad. Según las mismas fuentes, el 44% de los menores se han sentido acosados sexualmente en Internet, y buena parte de ellos en más de una ocasión. El 11% ha recibido insultos por parte de otros internautas, mientras que un 4% ha recibido mensajes de correo con contenidos desagradables. El 1,5% de ellos declara incluso haber llegado a sentir miedo.

Los menores son un objetivo cada vez más preciado para las acciones de delincuentes cibernéticos, y muchos de ellos adquieren hábitos sumamente perniciosos por no haber recibido una correcta educación al respecto. Algunas de las practicas perniciosas de los menores en Internet son:

– Un 19% de los menores de 12 a 17 años que se conecta desde cibercentros reconoce llevar a cabo acciones ilegales desde los mismos.

–  Un 4% amenaza a otras personas.

–  Un 1% hace ambas cosas.

A esto se suma el hecho de que muchos menores se conectan voluntariamente a páginas de contenidos no apropiados: 28% a páginas pornográficas, 38 % a páginas de violencia, y un 16 % de los menores entra en páginas de contenido racista y/o xenófobo. Otro dato relevante es el hecho de que el 86% de los menores que acceden a Internet lo hacen desde equipos que no poseen ningún tipo de sistema de filtrado de contenidos.
Según Luis Corrons, director de PandaLabs: “nadie es capaz de dudar de los beneficios que Internet ofrece a la sociedad. Sin embargo, también tiene su lado peligroso representado por los miles de delincuentes que utilizan la Red para llevar a cabo sus acciones. Evidentemente, los niños y menores son los usuarios más vulnerables, y deben utilizarse todas las medidas de seguridad posibles para protegerles. Debe tenerse en cuenta que no solamente son peligrosos los chats, o los mensajes de correo electrónico, sino que, por ejemplo, una red de pederastas puede introducirse en ordenadores a través de vulnerabilidades, o utilizando códigos maliciosos como troyanos. Por ello, no basta con impedir el acceso de los menores a sitios web potencialmente peligrosos, sino que es necesario emplear soluciones de seguridad eficaces y actualizadas”.
Educación y Tecnología: claves de la seguridad de los menores en la Red