Los datos son el nuevo combustible de la conducción automática de vehículos

Brian Krzanich, CEO de Intel, describió el futuro de la industria automotriz como un escenario en el que los datos son los que posibilitan la conducción automática de vehículos. Hasta ahora, el protagonista central de la propulsión de vehículos ha sido el petróleo, un recurso no renovable y contaminante que será reemplazado por nuevas formas de energía al mismo tiempo que se avanza en la automatización de la conducción ¿Cómo serán esos datos y qué volumen alcanzarán? ¿Que variedad y cantidad de datos generaremos cada uno de nosotros al utilizar nuestros vehículos? ¿Qué papel puede jugar Intel en este nuevo escenario? Brian Krzanich responde a estos interrogantes.

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Hoy día, creemos que vivimos en un mundo inundado de datos, pero en comparación con el futuro, la cantidad actual de datos es relativamente pequeña. En 2016, una persona genera 650MB de datos al día – a través del uso de sus PCs, teléfonos móviles y accesorios personales. Hasta 2020, las proyecciones muestran que una persona generará 1,5 GB de datos al día. Es un impresionante aumento del 200% en menos de cuatro años – pero es insignificante en comparación con lo que estamos a punto de ver en vehículos autónomos.

En un vehículo autónomo, tenemos cámaras, radares, sonares, GPS y LIDAR – componentes tan esenciales para esta nueva forma de conducción como pistones, anillos y bloques de motor. Las cámaras generarán 20-60 MB/s; radares generarán más de 10 kB/s; sonares, 10-100 kB/s; GPS funcionará a 50 kB/s; y LIDAR oscilarán entre 10-70 MB/s. Con esos números, cada vehículo autónomo generará aproximadamente 4.000 GB – o 4 terabytes – de datos al día.

Cada coche autónomo generará el equivalente a casi 3.000 personas. Extrapole esos números aún más y piense cuántos coches están en las rutas. Vamos a estimar sólo 1 millón de coches autónomos en todo el mundo – eso significa que la conducción automatizada será equivalente a los datos de 3 billones de personas.

Al igual que el petróleo ha transformado nuestro mundo en el último siglo, los datos van a transformar nuestro mundo en los siguientes cien años – y más allá.

El ecosistema automotriz tiene la oportunidad de usar los datos para generar ideas, tomar medidas relativas a nuevas oportunidades de negocio y crear un mundo más seguro y menos conflictivo. Echemos un vistazo a tres tipos de datos y el valor que van a crear.

El primero, y quizás el más obvio, son los datos técnicos – o datos “inside-out”. Esos datos provienen de los sensores del coche que interpretan la diferencia entre un niño o un animal, una rama caída o un cono de tráfico y orientan las decisiones externas y los movimientos del coche. Esos datos consumen una increíble cantidad de potencia de cálculo, y quien tenga los mejores datos podrá desarrollar las mejores herramientas de inteligencia artificial para aprendizaje automático, algoritmos de aprendizaje profundo y análisis de datos.

Con relación al segundo tipo, vamos a ver el surgimiento de datos sociales y de crowdsourcing – o “outside-in”. Datos del mundo alrededor del vehículo, tales como los datos relacionados con el tráfico, influyen en cómo el coche va del punto A al punto B, y cómo puede cambiar de rumbo al punto C. La aplicación Waze es hoy un buen ejemplo de datos outside-in. Con estos datos, quien tenga más datos será capaz de desarrollar las mejores aplicaciones.

Por último, están los datos personales. Son datos que monitorean cuántas personas están en el coche, preferencias musicales de cada pasajero o incluso qué tiendas o marcas prefieren los pasajeros y cuando se está cerca de ellas, se exponen artículos de venta. Accesorios vestibles y otros sensores en el coche también pueden supervisar comportamiento, atención, estado emocional y biométrico para aumentar la seguridad. Quien tenga más datos personales será capaz de desarrollar y ofrecer la mejor experiencia al usuario.

Los datos serán la nueva moneda del mundo automotriz.

No es suficiente capturarlos. Tenemos que convertir los datos en un conjunto de acciones concretas para generar todo el valor a partir de ellos. Para hacer eso, es necesario tener una solución informática completa, desde los coches hasta las redes y la nube – y conectividad fuerte.

Cuando se trata del futuro de la conducción, el compromiso de Intel con nuestros socios, con la industria como un todo y con nuestra sociedad global es acelerar la conducción automática, ofrecer soluciones completas y conducir la próxima generación de transformaciones computacionales. Dentro de nuestra industria, sólo Intel puede cumplir con este compromiso debido a nuestra amplia e incomparable cartera de tecnologías – desarrollada a través de adquisiciones e innovación.

Futuramente, el ecosistema automotriz debe abordar tres retos cuando se trata de datos: el tamaño de los conjuntos de datos, el ciclo del desarrollo de inteligencia para procesar datos y la seguridad. Y para superar estos retos, fabricantes y proveedores deben lograr escalabilidad – ellos necesitan un medio para colaborar, compartir y aprender sin perder sus posiciones competitivas.

Hoy, estoy entusiasmado en anunciar que Intel Capital ha comprometido más de $250 millones en nuevas inversiones durante los próximos dos años para hacer la conducción autónoma una realidad. Estamos comprometidos en proporcionar soluciones completas que generen ideas y valor a partir de los datos. Deje que Intel sea su socio de confianza para que el mundo avance hacia la conducción totalmente automatizada, y los datos puedan mejorar la seguridad, la movilidad y la eficiencia.

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