Linux puede ser hasta gratuito, pero no siempre más económico

15 Feb 2005 en Software

Con Linux no hay que comprar licencias, es cierto. Pero para que funcione a nivel empresarial, Linux requiere de continuo soporte y mantenimiento, lo que, en ciertos casos, puede hacer que su costo supere al de otros sistemas operativos.
“El costo tiene múltiples componentes y a veces el énfasis en el precio de la licencia de un sistema operativo es una visión parcial,” afirma Gupta, CTO de Computer Associates.
El primer paso para determinar si Linux es el sistema operativo adecuado, consiste en analizar en dónde se lo usará y con qué aplicaciones. Si se quiere procesar Web services sobre Apache, por ejemplo, no tiene demasiado secreto que hay que ir con Linux, ya  que el 80% de Internet ya lo hace sobre esta combinación tan probada.
Linux corre sobre computadoras que son más baratas que las cajas propietarias, lo cual suma otro atractivo en empresas que quieren tener esta forma de UNIX light.
Pero si se trata de portar un ERP SAP a Linux, primero habrá que hacer algunos deberes, como asegurarse de que están los talentos necesarios para el proyecto. También hay que pensar en un posible integrador externo, en lo difícil que es establecer el costo del proyecto y del mantenimiento y soporte futuros. También es bueno preguntarse si el ahorro inicial amerita el esfuerzo.
“La gente se fija en el bajo costo de Linux,” señala Al Gillen de IDC. Luego se hace evidente que hace falta soporte si se quiere poner en Linux a alguna clase de aplicación de misión crítica.” Eso equivale a decir que luego habrá que comprar soporte y upgrades a algún proveedor comercial de Linux, como Red Hat o Novell. Así, mientras que el sistema operativo es prácticamente gratuito, su mantenimiento y soporte no lo son.
Igualmente, puede ser que cueste menos hacer el mismo trabajo con Linux que con un sistema operativo competitivo, tal como lo muestran historias de migraciones desde Windows.
Los recursos humanos son otro de los temas. Se requiere de una mezcla muy especial de especialistas para tener en marcha una instalación Linux de cierto porte. En algunos casos, la gente de UNIX puede sentirse cómoda usando Linux, pero siempre quedará el interrogante respecto a la conveniencia de agregar un nuevo sistema operativo en la empresa.
Pero también está comprobado que una misma cantidad de administradores puede manejar una mayor cantidad de cajas Linux de las que sus pares de Windows pueden. Además, hay mucha información disponible en los foros técnicos si es que aparecen problemas, lo cual ahorra tiempo. Aunque muchos no lo sepan, hay más documentación Linux, que Windows.
Linux es más seguro que Windows y no hay que estar poniendo patches a cada rato. Como contrapartida, existen menos recursos administrativos y habrá que recurrir a proveedores como CA, por ejemplo, o al abundante middleware que apareció para apoyar instalaciones Linux. La gente de IDC cree que el costo de estos adicionales anula los efectos benéficos del menor precio de Linux.
En conclusión, el TCO (Total Cost of Ownership) de Linux no es fácil de establecer. Lo que pesa es el recurso para su operación: si se tiene, Linux puede ser más econonómico. Si ese recurso no está, puede ser más caro.