Las fuerzas de Linux contraatacan a SCO

4 Nov 2003 en Software

SCO Group ha causado conmoción en los ambientes de las industrias Unix y Linux. Todo comenzó cuando la empresa informó haber recibido los derechos de propiedad intelectual de los códigos fuente de Unix System V y UnixWare, con lo que pasaba automáticamente a la extensión de sus derechos a las demás implementaciones de Unix y Linux. SCO abrió el fuego contra IBM, a la que acusó ante los tribunales de prácticas desleales en la aplicación del kernel de Unix System V y violación de secretos empresariales, demandando al Gigante Azul por valor de u$s 1.000 millones.

Según el planteo de SCO, todos los usuarios de Linux deberían pagarles los derechos de licencia de uso, sin importar quién haya sido el proveedor que se los vendió o cómo los adquirieron.

Pero el principal implementador/distribuidor de Linux, la firma Red Hat, ha presentado su propia demanda tratando de demostrar que las tecnologías que utilizan, no infringen la propiedad intelectual de SCO. A su vez, Red Hat quiere que la Corte penalice a SCO por haber creado un rumor sin sustancia y con consecuencias maliciosas en el mercado.

“En los últimos dos meses hemos escuchado esos reclamos infundados. Hemos sido pacientes y nos limitamos a escuchar, pero cuando nuestros clientes y toda la comunidad de código abierto es amenazada con esta clase de insinuaciones y rumores, llega el momento de actuar. Nuestro objetivo es develar la verdad y le sugerimos a SCO que pruebe lo que sostiene”, declaró Matthew Szulik, CEO de Red Hat.

Cabe recordar que ejecutivos de SCO mencionaron a Red Hat en una reciente conferencia de prensa, “lo cual creó una atmósfera de incertidumbre, temor y duda sobre Linux”, agregó Szulik.

Según trascendidos en allegados a la Corte donde se presentó la demanda, el mayor argumento de Red Hat radica en que la propia SCO distribuyó en forma de código fuente de licencia abierta al mismo código que hoy sostiene es de su propiedad.

La gente de Red Hat acaba de aportar un millón de dólares a un fondo destinado a cubrir los costos legales asociados con los reclamos de infracción presentados contra empresas que desarrollan su software bajo la licencia GPL (Generally Public Licences) y contra organizaciones sin fines de lucro que apoyan los esfuerzos de los anteriores.

Analistas como Stacey Quandt, de Forrester Research, creen que el principal problema de esta maniobra de Red Hat consiste en si realmente le ayuda en el plano legal. “Red Hat quiere proteger su base instalada y la adopción de su Linux, pero no están respondiendo a la demanda iniciada por SCO. A los clientes se les está preguntando cuál es su tolerancia respecto al riesgo de implementar Linux. La acción de Red Hat ha creado confusión y no parece alterar al juicio iniciado por SCO”.

Mientras tanto, Red Hat sigue tratando de ganar espacio y acaba de anunciar una alianza con la firma fabricante de soluciones de storage, Network Appliance. Ambas compañías se comprometieron a desarrollar y entregar protocolos de almacenamiento Linux en forma conjunta.