Internet de las Cosas. Una oportunidad que necesita estudio

Internet of things standards org

Internet of Things (IoT) es una implementación de tecnología cuyo concepto comienza a ser discutido en los ambientes académicos en el año 1982, año en el que en la universidad Carnegie Mellon se modificó una máquina expendedora de gaseosas a la entonces poco divulgada Internet. La máquina pudo reportar sus inventarios y notificar si las bebidas estaban suficientemente frías antes de despacharlas. Ya en el año 1999, un emprendedor inglés Kevin Ashton, acuñó el término IoT al referirse a objetos que podían ser monitoreados o percibidos mediante sensores en forma remota y utilizando las estructuras de networking existentes.

Desde esos primeros pasos se ha evolucionado hasta el presente en que la nube y muchos otros desarrollos, tales como los estándares en comunicación entre máquinas, crean las condiciones ideales para el despegue de esta práctica.

Según estudios de diversas consultoras, para el año 2020 serán 26.000 millones los dispositivos conectados a IoT. Esa proyección convierte a Internet de las Cosas o IoT en uno de los ítems tecnológicos más observados y atractivos de la actualidad. A la vez y como ocurre con las tecnologías emergentes, está recibiendo mucho bombo en el mercado, a veces en forma de propuestas exageradas.

Lo que no se puede negar es que todos los proveedores de IT y las telcos tienen sus estrategias ya trazadas y debidamente plasmadas en atractivas presentaciones. Pero ese “vaporware” no siempre está respaldado por una experiencia que aporte la credibilidad y confianza necesarias. En algunas de las propuestas aflora cierta falta de comprensión del verdadero fin de IoT (fin que cambia según industrias y circunstancias). Muchos proveedores limitan sus ofertas en IoT a sus propios recursos y las presentan como algo aplicable como solución integral en todo tipo de industria. En general, las soluciones Iot, una vez configuradas, no son tan aplicables a otros casos ajenos a los de su origen.

En algunas industrias, tales como las de manufactura y las empresas de servicios públicos, IoT es ya una realidad y es capaz de ofrecer resultados tangibles. El impacto que se percibe en primer lugar es el de las mejoras parciales en diversos procesos existentes. Consultoras como Ovum consideran que en algunas industrias los beneficios estarán dados principalmente en ganancias marginales de eficiencias. Por otra parte, IoT ofrecerá la oportunidad de innovar en términos de los modelos de negocio de esas industrias, permitiéndoles reemplazar procesos anticuados mediante la introducción de nuevas formas de automatización y medios de interacción con sus clientes. Otras industrias, tales como la de Oil & Gas, encontrarán interesantes ventajas, pero IoT no tendrá tanto impacto en su modelo de negocio.

Datos publicados en 2015 por la Organisation for Economic Co-operation and Development

Dispositivos online por cada 100 habitantes

Rank ing de Países Dispositivos online
1  South Korea 37.9
2  Denmark 32.7
3   Switzerland 29.0
4  United States 24.9
5  Netherlands 24.7
6  Germany 22.4
7  Sweden 21.9
8  Spain 19.9
9  France 17.6
10  Portugal 16.2
11  Belgium 15.6
12  United Kingdom 13.0
13  Canada 11.6
14  Italy 10.2
15  Brazil 9.2
16  Japan 8.2
17  Australia 7.9
18  Mexico 6.8
19  Poland 6.3
20  China 6.2
21  Colombia 6.1
22  Russia 4.9
23  Turkey 2.3
24  India 0.6

Existen muchos segmentos o industrias en los que IoT tardará mucho en penetrar. Posiblemente sean esos espacios más resistentes los que, una vez adoptada la tecnología, pueden potencialmente sufrir la mayor transformación. Industrias como las de los seguros pueden ser un ejemplo, especialmente en lo que hace a seguros de automotores. El uso de sensores puede ayudar a que los aseguradores puedan tener un perfil claro del comportamiento de los conductores a la hora de calcular los premios de sus pólizas.

IoT debe ser examinada como una tecnología basada en un caso de negocio. Existen sectores, como el de la educación, donde IoT puede jugar un papel sólo en algunos procesos administrativos o relacionados con la seguridad. Pero con una menor o escasa cantidad de activos que monitorear y controlar, la cantidad de casos de uso se ve muy limitada.

El analista de Ovum, Stuart Ravens, autor del estudio Understanding the IoT Opportunity- An Industry Perspective, considera que hay ocho puntos clave a ser tenidos en cuenta a la hora de contemplar la tecnología IoT.

En primer lugar, recordar que IoT requiere estudio. Actualmente es una tecnología que no ha sido muy bien comprendida y que está siendo presentada en forma algo superficial y apresurada por parte de muchos proveedores.

En segundo lugar (algo que recomendamos en un artículo anterior en Datamation) tener en cuenta que los integradores de sistemas jugarán un papel importante en la primer fase del despliegue de un proyecto IoT.

Tercero, tenemos proyecciones que indican que Iot avanzará más rápidamente a nivel de industrias que en el mercado del “hogar inteligente.”

En cuarto lugar, recordar que la proliferación de IoT dependerá no sólo de los cambios tecnológicos, sino también de la demanda de los clientes y usuarios de las organizaciones.

El quinto punto tiene que ver con los costos. Los costos de los sensores están comenzando a bajar gracias a la ganancia de escala y las industrias los están adoptando a gran velocidad.

El sexto tema tiene que ver con la estrategia empresarial. IoT tiene un papel importante en la empresa “adaptable al cliente” de la que tanto se ha hablado.

En séptimo lugar, Stuart Ravens recuerda, creemos que especialmente a los proveedores e integradores, que todavía existen fuertes barreras que obstruyen el despliegue de IoT.

Por último, destaca algo que ya hemos comentado en anteriores artículos: manufactura es el segmento que ofrece los casos más convincentes de uso y el de la educación, insiste, es posiblemente el menos atractivo de los sectores.