IBM y Repsol cooperan en aplicaciones cognitivas para la industria petrolera

Los científicos de IBM y la compañía energética Repsol anunciaron la primera colaboración en investigación con el objeto de aprovechar las tecnologías cognitivas que ayudarán a transformar la industria del gas y del petróleo.

IBM y Repsol están diseñando en conjunto dos prototipos de aplicaciones cognitivas creadas específicamente para aumentar la toma de decisiones estratégicas de La industria del gas y del petróleo posee uno de los mayores grados de avance científico desde el punto de vista geológico, geofísico y químico en todo el mundo. Sin embargo, con la explosión de los macrodatos y el surgimiento de la ciencia, el descubrimiento, la minería, la integración y la interpretación de estos datos, junto con noticias críticas geopolíticas, económicas y globales en general, requieren un nuevo abordaje de la informática que pueda acelerar el acceso a la información comercial, mejorar los procesos de toma de decisiones estratégicas e impulsar la productividad.

Usando las capacidades del innovador Laboratorio de Entornos Cognitivos (Cognitive Environments Laboratory, CEL) de IBM, los investigadores de Repsol y de IBM trabajarán juntos para desarrollar y aplicar nuevos prototipos de herramientas cognitivas para casos de uso en el mundo real en el contexto de la industria del gas y del petróleo. Se diseñarán tecnologías y agentes de software informático cognitivo para colaborar con los especialistas humanos de maneras más naturales, aprender mediante la interacción y permitir a las personas y a los equipos tomar mejores decisiones superando las limitaciones cognitivas que representan los macrodatos.

Los científicos del CEL también podrán experimentar con una combinación de interfaces nuevas y tradicionales sobre la base de diálogos orales, gestos, robótica y técnicas de navegación y visualización avanzadas. Mediante estas modalidades, podrán conocer y aprovechar modelos sofisticados con características, preferencias y sesgos humanos que pueden estar presentes en el proceso de toma de decisiones.

Por ejemplo, si un ingeniero está evaluando qué tipos de yacimientos petrolíferos nuevos adquirir, generalmente tendrá que leer manualmente una enorme cantidad de revistas en papel e informes de línea de base con datos de imágenes sísmicas y modelos de depósitos, pozos, instalaciones, producción y exportación. Las tecnologías cognitivas pueden ayudar a analizar con rapidez cientos de miles de papeles e informes, priorizar y vincular los datos con la decisión específica en cuestión, y presentar factores en tiempo real que se deben considerar como acontecimientos de noticias actuales en torno a la inestabilidad económica, los conflictos políticos y las catástrofes naturales. Mediante el uso de herramientas de investigación en el CEL, el ingeniero, junto con interesados clave, puede diseñar modelos conceptuales y geológicos con mayor fluidez, destacar el impacto de los riesgos potenciales y la incertidumbre, visualizar los desequilibrios y explorar los posibles escenarios a fin de asegurar que se tome la mejor decisión.

Los dos prototipos de aplicaciones que serán desarrollados en conjunto por IBM y Repsol aprovecharán las capacidades informáticas cognitivas para ayudar específicamente a Repsol a reducir el riesgo y la incertidumbre de las futuras adquisiciones de yacimientos petrolíferos y maximizar su existencia; ambas metas pueden tener un efecto importante sobre la eficiencia y la eficacia de las operaciones globales de Repsol y todas las compañías de gas y petróleo.

“Las aplicaciones y las investigaciones tecnológicas de Repsol ya nos han ayudado a mejorar de manera significativa la manera en que visualizamos y desarrollamos los yacimientos de gas y petróleo, y esta última colaboración con IBM abre un mundo entero de nuevas posibilidades. Estamos convencidos de que la combinación perfecta de la tecnología y el talento será el principal impulso de la industria en el siglo XXI, donde es primordial la gestión eficiente de los recursos”, afirmó Santiago Quesada Garmendia, director de Tecnología de Exploración y Producción de Repsol.

Un nuevo entorno para la toma de decisiones

Se espera un incremento en la demanda mundial de energía en más del 53 % para 2035; más de la mitad de esa energía sería provista por el petróleo y el gas.[1] Para mantener un suministro energético durante los próximos años, las empresas toman constantemente decisiones cruciales ante la posibilidad de incertidumbre y riesgos, mientras que el nivel de datos complejos crece exponencialmente.

El proceso de toma de decisiones no se produce solamente en un lugar y suele requerir que la gente se reagrupe con más información o que se involucren más interesados antes de llegar a un resultado. Como la gente trabaja y se traslada a través de muchos entornos físicos, es importante que tengan acceso a las capacidades cognitivas en una experiencia informática perfecta, ya sea en la oficina, en casa o en el yacimiento.

Dicha experiencia cognitiva fluida será posible gracias a una infraestructura de entorno cognitivo que ofrezca una nueva clase de agentes y servicios de software cognitivo diseñada específicamente para interactuar con la gente en varios dispositivos y espacios físicos. Al tiempo que los usuarios se trasladan de habitaciones cognitivas estratégicas a sus oficinas e incluso a sus hogares, se trasladará perfectamente una sociedad de agentes cognitivos con ellos en varios de estos entornos, y los diferentes modos de interacción y computación escalarán como corresponda con respecto a cada uno de ellos.

Los entornos cognitivos pueden verse y sentirse de manera muy diferente (desde habitaciones en el lugar de trabajo, hasta autos, hogares y dispositivos móviles), pero al estar conectados entre sí permitirán una colaboración entre el ser humano y la computadora a “la velocidad del pensamiento”, lo que llevará a un proceso de toma de decisiones más informado y sólido.

“En el ámbito del gas y del petróleo, un entorno cognitivo profundamente interactivo y mucho más colaborativo permite a los geólogos, geofísicos, ingenieros petroquímicos, economistas, planificadores y desarrolladores reunirse en un entorno único que aproveche sus habilidades, herramientas y aplicaciones individuales y únicas”, afirmó Darío Gil, director del Laboratorio de Entornos Cognitivos de IBM Research. “Los entornos cognitivos pueden mejorar la inteligencia colectiva del grupo e influir en la dirección de las decisiones estratégicas para lograr mejores resultados, que para Repsol optimizarán la producción de los depósitos o mejorarán el proceso de toma de decisiones para la adquisición de nuevos yacimientos petrolíferos”.