Hewlett-Packard con nuevo CEO y muchas dudas

31 Mar 2005 en Management

Son muchos los que creen que el sucesor de Carly Fiorina en HP, Mark Hurd, está afilando su hacha y arremangándose la camisa para comenzar a hacer todo el trabajo que haga falta para poner la proa en la dirección que quieren los accionistas de la empresa. Este ejecutivo se caracterizaría por su inclinación a resolver problemas concretos en lugar de aparecer tanto en las cámaras de TV como su antecesora.
“Creo en una cultura orientada a la ejecución. Creo en el establecimiento de metas claras, en la implementación de planes tácticos y en hacer que la gente se responsabilice por lo que le toca hacer,” dijo en una reunión con analistas y prensa.
Hurd dijo haberse informado todo lo posible sobre HP y pronto se reunirá con el directorio para discutir las formas en que HP puede ser más competitiva ante Dell e IBM.
Hurd señaló que no seguirá a ciegas el mismo modelo que impuso en NCR, la empresa que condujo anteriormente. “Sería equivocado traer la fórmula que usé en NCR para aplicarla en HP y esperar a que funcione perfectamente.”
Que esa fórmula puede no funcionar, es casi seguro. Hurd enfrenta el desafío de una compañía que no ha tenido ingresos consistentes y tiene una gran masa crítica, ya que es la segunda empresa del mercado detrás de IBM. HP también ha fracasado en la articulación de su estrategia Adaptive Enterprise, especialmente ante la de su competidor IBM en cuanto a los esquemas de computación e-business, on-demand.
Los expertos creen que HP todavía padece los dolores de la reestructuración y de la reciente fusión interna de sus unidades de PCs e impresoras. Una de las acciones que se espera de parte de Hurd, podría ser la de separar a las diferentes unidades de negocio para que mantengan su competitividad. El analista Steven Milunovich, de Merrill Lynch, quien recomendara la separación de unidades, afirmó que Hurd tendrá que ser un sólido estratega para decidir en cuáles negocios poner énfasis y a cuáles descartar. De hecho, Hurd declaró que su incorporación no contempló la condición de mantener a HP en una sola pieza.
Hurd es partidario de recurrir al outsourcing de algunas prácticas que prefiere mantener fuera de las unidades centrales de negocio de la empresa. También prefiere desplazar algunas actividades a países con menores costos o mayores eficiencias.
Hurd seguramente realizará recortes y ajustes, algo que la compañía no publicitará hasta que llegue el momento indicado. En síntesis, se espera que este nuevo CEO se alinee mejor con las políticas preferidas por el directorio de HP, algo que Fiorina no hizo. El interrogante que persiste es: ¿Serán esas preferencias estratégicas del directorio sumadas a los talentos de Hurd suficientes para sostener a una HP monolítica ó realmente habrá que fraccionarla en diferentes unidades?