El “Software as a Service” beneficia a la mediana empresa

6 Jul 2006 en Software

Algunos también lo llaman “software on-demand” o “hosted software,” pero cualquiera sea el nombre que reciba, está cambiando las cosas en IT.  En un principio, SaaS (Software as a Service, así nos gusta llamarlo), sirvió para que las empresas de menor tamaño o recursos tuvieran acceso a ciertas aplicaciones cuyos precios estaban fuera de su alcance.
Por un lado, los costos se distribuyen entre varios usuarios y, por el otro, quienes tienen pequeños staffs de IT no tienen que preocuparse manteniendo, actualizando y brindando seguridad a estas aplicaciones más complejas.
Erin Traudt, analista de IDC, destaca esas ventajas de escala como importantes para proveedores SaaS. “Creemos que los recursos compartidos, tales como los de infraestructura, sumados a procesos de negocios repetibles, son las partes clave del modelo SaaS.”
El modelo SaaS opera vía Internet en cuanto a soporte y mantenimiento, con líneas abiertas entre el pool de usuarios y el proveedor. Los usuarios funcionan como si se tratara de una empresa virtual distribuida y se van beneficiando todos con la experiencia y conocimientos recíprocos. Los proveedores también se benefician centralizando esa retroalimentación. Los usuarios finales hacen las veces de una oficina de investigación y desarrollo para el proveedor.
Uno de los modelos más exitosos es el de Salesforce.com y su AppExchange, donde los usuarios pueden tener vistas preliminares y descargar cientos de aplicaciones on-demand, además de ofrecer las propias. En el caso de SalesForce.com, si bien la mayoría de las aplicaciones de AppExchange no son propias, su fuerte es el software CRM, cuya plataforma actúa como un sistema de Web services para otras aplicaciones de negocio a integrar.
Uno de los ejemplos en Argentina es el de iLatina, empresa que provee procesos de negocio y funciones ERP vía Internet para sus clientes y los clientes y proveedores de sus clientes. Los usuarios de iLatina van desde empresas con cientos de puestos de trabajo a otras con menos de veinte y ninguna está atada a las características de un sofware. Los clientes usan la funcionalidad que necesitan, sea facturación, stocks, logística, almacenes, finanzas, cuentas por cobrar, etc. No tienen que comprar aplicaciones, ni servidores, ni disponer staff para el mantenimiento.
El modelo SaaS resulta especialmente atractivo para la empresa mediana, ya que está comprobado que un 70% del costo de las aplicaciones está en mantenimiento y administración relacionada con usuarios y problemas de infraestructura. Dejando todo en manos del proveedor, incluyendo el help-desk y la detección de causas, sin duda facilita la vida.
Existen responsables de IT que desconfían de este modelo y sienten que lesiona sus intereses, pero visto objetivamente, eso no es cierto. Liberándose de los problemas que generan ciertas aplicaciones, la gente de IT puede volcar su visión a lo estratégico en lugar de dedicarse al apagado de incendios y la respuesta a problemas.