El crimen organizado ya utiliza a hackers y creadores de virus

16 Ene 2004 en Seguridad

Son numerosos los expertos en seguridad que predicen un año difícil en términos de virus y ataques maliciosos en la red. El cocktail de virus y spam, con hackers y creadores de virus que ahora trabajan por dinero y no por fama, puede convertirse en un elemento explosivo.
La comunidad que forman quienes trabajan contra los virus y el spam tendrá que enfrentarse a una intensa actividad que es continuación de lo ocurrido el año anterior. Scott Olson, VP de la firma WholeSecurity de Austin, Texas, nos dice: “Veo que este año continuaremos en una tónica similar. Sin duda veremos nuevas evoluciones de los virus, con daños que cada vez son más cuantiosos y concretos. Las empresas pierden dinero debido a las caídas de sus redes y al robo de propiedad intelectual. Los clientes están siendo víctimas de robos de identidades con e-mails trucados y Trojan horses (caballos troyanos o mails con contenidos maliciosos disimulados).”
Solamente el virus SoBig costó a las empresas más de mil millones de dólares en pérdidas directas. Una firma de Londres, mi2g, evaluó en 36.100 millones de dólares a las pérdidas totales cuando se incluyeron las pérdidas en la productividad y el negocio de las empresas. MBlaster fue otro de los grandes dañinos del 2003.
Algo realmente preocupante es que el escenario del desarrollo de virus y ataques ha cambiado. En principio, existe un cambio en la motivación. Muchos autores de virus escribieron por años códigos maliciosos porque querían ganar prestigio y reconocimiento en su sombría comunidad. Escribir un virus que atrajera la atención mundial o dañara a una compañía importante, era todo un momento de gloria.
Durante el año pasado, muchos comenzaron a escribir código dañino para llenar sus bolsillos y no su ego. Los virus dejaron troyanos que abrieron las puertas traseras de los sistemas para permitir el robo de información crítica como nombres de usuarios, passwords, identificaciones y de cuentas bancarias.
Esto hizo que el juego se tornara cada vez más peligroso y destructivo. En lugar de hacer caer un servidor por unos minutos o dejar un mensaje irónico en un sitio Web, se dedicaron a saquear cuentas de ahorro y cosas por el estilo.
Pero el anterior no es el único cambio ocurrido. En poco tiempo, el spam pasó de la oferta de Viagra a la oferta de inversiones engañosas para que los usuarios de email dejaran ver su información financiera crítica. Los spammers comenzaron a buscar información crítica y comenzaron a contratar hackers para hacer el trabajo.
El crimen organizado ha entrado en el juego y el juego ya no es de los “techies” sino de los organismos que defienden las leyes, como el FBI o las policías de todos los países del mundo.