Dos proveedores con avances que favorecen la Computación Cloud e Internet de las Cosas

26 May 2016 en Servidores

Internet of Things Pixabay

Tenemos dos casos destacables. Por una parte, el de un proveedor que acaba de liberar un nuevo software open source llamado UniK. Su función es la de compilar código de aplicaciones en unikernels, permitiendo que los desarrolladores puedan implantar aplicaciones del tipo lightweight (livianas) para que funcionen en dispositivos relacionados con ambientes IoT (Internet of Things) y Cloud. Los unikernels son sistemas operativos inmutables y de peso ligero que han sido compilados especialmente para que sobre ellos corra una determinada aplicación. La compilación de unikernels comibna código fuente con los drivers de un dispositivo y las librerías de sus sistema operativo que resultan necesarias para dar soporte a los requerimientos de la aplicación. Este proveedor es EMC.

Estas imágenes de máquinas con capacidad propia de arranque no requieren de un sistema operativo y pueden correr directamente sobre un hardware pelado (bare metal) o sobre un hypervisor provisto en un esquema de virtualización. De esa manera, los unikernels ofrecen una plataforma ligera y portable para las aplicaciones que deben arrancar rápidamente, además de tener una superficie de ataque de menor superficie que la utilizada en las prácticas convencionales de sistemas operativos y aplicaciones.

UniK se integra con la plataforma de conteiners Docker, con el cluster administrador de containers Kubernetes y también con la plataforma propia de EMC Cloud Foundry (por medio de Pivotal).

En lo que hace a IoT, Unik soporta procesadores ARM especializados en movilidad y con bajo consumo. De esa manera, puede procesar unikernels en la arquitectura que se utiliza en la mayoría de los dispositivos, como Raspberry Pi, por ejemplo.

 

IBM hace los suyo

Por su parte, IBM anunció hace pocos días un importante desarrollo que sigue el hilo de su intento por crear memoria de computadoras que pueda estar a la altura de los requerimientos de almacenamiento y procesamiento que surgen del auge de IoT. Internet of Things tendrá un importante impacto en la forma en que se diseñe, administre y se defienda la seguridad de los centros de datos. Pero su mayor impacto tal vez caiga en las decisiones de compra de servidores capaces de atender a semejante tráfico y volumen de datos. En este terreno, el nuevo desarrollo de IBM, la nueva PCM (Phase-Change Memory) puede convertirse en un factor importante en dichas decisiones.

El logro que IBM acaba de anunciar consiste en la capacidad de almacenar confiablemente tres bits de datos por célula o celda utilizando PCM. Esto representa un importante salto respecto a la capacidad de un bit por celda que tanto IBM como otros proveedores lograron anteriormente. La tecnología fue presentada en la ciudad de París, Francia, en el marco del IEEE International Memory Workshop, incluyendo un arreglo de celdas de 64k, capaz de resistir altas temperaturas y con una resistencia de un millón de ciclos.

Esta tecnología, PCM, puede ser realmente impactante tanto en el mercado de la computación, como en el del almacenamiento de datos.

PCM combina capacidad de lectura/grabación similar a la de DRAM con la no volatilidad, resistencia y densidad del almacenamiento flash. Esto incluye también a las ventajas de costo del flash. Según la gente de IBM, esta tecnología puede alcanzar los 10 millones de ciclos de grabación, lo que compara con el típico rendimiento de 3 millones de ciclos de los drives flash USB actuales.

¿Qué tan lejos está la utilización de esta tecnología en productos utilizables en la empresa? IBM ya está experimentando con sistemas de computación que utilizan PCM. El target son grandes bases de datos en aplicaciones online donde la velocidad es crítica, tales como las de transacciones financieras. También podría utilizarse en smartphones que serían capaces de arrancar en cuestión de segundos. En el marco del OpenPOWER Summit, IBM demostró servidores con procesadores POWER8 conectados a memorias PCM con la utilización del protocolo CAPI (Coherent Accelerator Processor Interface). Allí se lograron operaciones de lectura/grabación de 128 bytes entre PCM y procesadores POWER con latencias que promediaron los 4 microsegundos.