Dispositivos de información personal: Todos los excesos conducen a la locura

3 Oct 2005 en Software

La frase “todos los excesos conducen a la locura” se atribuye al filósofo Jacques Maritain, fallecido en el año 1973, pero bien pudo haberla acuñado cualquier observador de usuarios de PDAs, teléfonos celulares, notebooks, tablets y otras.
Hace veinte años la gente se preguntaba cómo iba a hacer para procesar toda esa información que se iba creando y temía verse sepultada por reportes, copias y memorandos. Dos décadas después, no estamos sepultados, sino paralizados por la información.
Steve Andriole, especialista en la convergencia de los factores humanos con la tecnología, describe esa experiencia para muchos de nosotros cotidiana: “Asistí a una reunión de negocios. A medida que llegaban, todos los presentes iban poniendo sus armas preferidas sobre la mesa: teléfonos, crackberries, laptops, pagers y PDAs. Las ponían como si quisieran armar un tablero frente a ellos. Escuché frases como ´ésta es más pequeña´ o ´ésta carga más rápido´ y otras insignificancias. Cuando comenzó la reunión, todos se sustrajeron, pero no físicamente, sino del tema a tratar. Algunos de los ´participantes´ chequeaban su e-mail, documentos y hasta video. Otros le daban a sus PDAs con sus lapicitos moviendo la cabeza de arriba a abajo. Algunos ni siquiera silenciaron sus artefactos que vibraron, sonaron y molestaron durante toda la reunión.”
¿Qué hacían en la reunión si estaban presentes a medias y conectados con otros colegas presentes a medias en otras partes del globo? Nadie puede beber de una manguera de apagar incendios. La ineficiencia, stress y frustración que producen nuestros PIPs (Personal Information Processing) está abrumándonos. Estamos ansiosos por no perdernos lo que nos dice otro que, como nosotros, está ansioso a causa de algo que tiene que ver con información.
Algunos consejos para no enloquecer y mejorar nuestra verdadera productividad:
Apagar todo al entrar a una reunión, a menos que queramos faltar el respecto a sus organizadores y participantes en forma deliberada.
Dejar de responder a los emails en forma inmediata. Esto acelera la adicción. Deje que los remitentes esperen antes de responder ansiosamente. Ellos percibirán que Ud. responde en forma “normal.”
Ponga todo en un mismo dispositivo. Un cinto lleno de dispositivos colgados con diferentes sonidos y formas, no ayuda a ser más eficiente.
Acostúmbrese a pensar y analizar en lugar de “reaccionar” como nos lo pide la constante corriente de información en su mayor parte irrelevante. Una vez que comience a ignorar mensajes estúpidos, la gente lo respetará más.
Desactive el dispositivo “responder todo” en su cliente de email. La mayoría ni se dará cuenta.
Por último, volvamos a nuestros negocios y actividades pensando en sus metas de valor y hagamos lo que tenemos que hacer para alcanzarlas, sin angustiarnos por esa información que no podemos ver o responder. “Sabio es aquél que hace lo que está haciendo como si fuese lo más importante,” dice un refrán que, por supuesto, es Chino (De antes que les llegara la era de Internet).