Diez consejos útiles para la actualización en las prácticas de back-up

14 Ene 2007 en Storage

Existen organizaciones en donde los procesos de back-up no han sido modificados en años aunque los volúmenes de datos crecieran geométricamente. Sin duda ha llegado el momento de que se reexaminen los requerimientos y recursos para respaldar y recuperar los datos. Los editores de Enterprise IT Planet, medio de la familia de Datamation, consultaron a varios expertos para pedir diez consejos útiles en la mejora de estos procesos.
El primer consejo nos lo ofrece W. Curtis Preston, VP de GlassHouse Technologies Inc. y consiste en planificar en sentido inverso. Esto equivale a partir de los requerimientos de recuperación: qué debe recuperarse y en cuánto tiempo. De esta manera, se fija el Recovery Time Objective (en qué tiempo debe restaurarse la data) y el Recovery Point Objective (qué tan actualizados deben ser los datos para cada clase de dato.)
El segundo consejo es el de salvar los archivos a disco antes de migrarlos a cintas. De esa manera, se achican las ventanas de back-up hasta en un 66%, economizando el uso de servidores y ahorrando tiempo de operación.
La tercer recomendación es la de eliminar el exceso de información a respaldar. No hace falta guardar copias diarias de archivos que no han cambiado en meses o copias de e-mails enviadas a varios empleados. La de-duplicación de archivos reduce la cantidad de espacio de storage y acelera los back-ups. Se han logrado reducciones de capacidad del orden de 20 a 1 usando de-duplicación de datos.
En cuarto lugar, se recomienda guardar las cintas de backup fuera de la zona de impacto de un eventual desastre y, si es posible, replicar o espejar los datos en un sitio de recuperación ante desastres lejano para que todo siga en línea si se cae el centro principal.
El quinto consejo tiene que ver con la eliminación de cuellos de botella en la red. Pueden demorar los procesos de backup y recuperación. Esto se hace más evidente con la virtualización de servidores donde múltiples servidores virtuales usan la misma interfaz y tarjeta de conexión a la red. Los drives de cinta pueden ser demasiado veloces para una interfaz de red, aunque ésta sea Gb Ethernet.
El sexto punto es minimizar la cantidad de productos de backup que se usan. Puede ser ventajoso usar a los mejores de su clase en cierto tipo de servidor, pero soportar varios productos puede ser complicado y costoso.
En séptimo lugar: usar varias capas de protección cuando sea adecuado. “Dependiendo de la criticidad y sensibilidad en tiempo de los datos, usamos diferentes métodos,” nos dice el gerente de operaciones de SunGard Availability Services, responsable por el backup de 30 TB de datos diarios. En algunos casos, usan múltiples soluciones para un mismo set de datos, como replicación remota combinada con backup en cintas.
Octavo: guardar una copia del plan de recuperación junto con el backup de los datos. Cuando ocurre un desastre, los que se ocupan normalmente de la operación pueden no estar disponibles. Con una copia del plan, alguien más puede ocuparse de las acciones necesarias.
En noveno lugar, está la conveniencia de probar el proceso de restauración completo y con el equipamiento que será usado en el caso de una emergencia. El sitio de recuperación ante desastres puede tener diferentes servidores o arquitectura de red. Si una aplicación busca una pieza de código o archivo en un servidor en especial ¿Qué ocurrirá si está en un servidor diferente? Prueben todo el sistema y no sólo si los archivos se recuperan adecuadamente.
Por último, queda la sugerencia de dejar la restauración rutinaria de archivos como función del help-desk para casos de archivos Word borrados accidentalmente, etc. De esta manera, los especialistas en storage pueden trabajar en la mejora de los niveles de servicio y atender al crecimiento y la flexibilidad de la operación.