Cloud Privada

El mercado transparenta claramente que la cantidad de implementaciones de nubes privadas está creciendo a toda máquina. En un artículo escrito por James Mquire para Datamation, se hace referencia a una reciente investigación de QuinStreet Enterprise Research en la que se muestra que las nubes privadas son las más populares en el mundo cloud. Según el estudio, durante el 2014 superarían en cantidad a las nubes públicas. Según la encuesta realizada por esa firma consultora, un 36% de los entrevistados ya implementó una nube privada y otro 29% espera hacer lo propio en el futuro cercano.

 El éxito de esta vertiente tecnológica es justificado. Una nube privada permite que las empresas utilicen software para crear pools de recursos que son vistos como un entorno unificado y virtual. Estos recursos de computación definidos por software, ya sean grandes o pequeños, son por mucho más dinámicos y escalables que un centro de datos tradicional con su hardware como elemento central. En algunos casos, hasta ofrece la capacidad de potenciar recursos de terceras partes que pueden ser utilizados on-demand. Mientras que numerosas organizaciones alojan sus nubes privadas en sus propios centros de datos, otras contratan a un proveedor externo para que haga el hosting de su implementación. Esto les permite agregar potencia de computación según haga falta por factores estacionales o de cierto punto del mes y luego volver a niveles menores cuando ya no hace falta.

Quienes proponen la creación de nubes privadas destacan que es un esquema que ofrece muchas de las ventajas que tendría un nube pública pero con una seguridad y privacidad mucho mayor. Sin embargo, aunque una nube privada ofrezca muchos beneficios, su creación y administración presenta numerosos desafíos.

La definición de una nube privada

En primer lugar, el mercado nos muestra que todavía existe un alto nivel de confusión acerca de qué es realmente una nube privada. A menudo encontramos debates sobre el tema y a medida que las empresas van implementando sus propias nubes privadas. La pregunta más frecuentemente planteada es acerca de la forma de implementación que se usará y cuáles son las razones para que así sea. Para algunas organizaciones, la mera virtualización de una parte de su centro de datos es considerada una nube privada y este rudimento, de por sí, ofrece varios beneficios. En el otro extremo tenemos a las empresas que optan por el despliegue de una robusta infraestructura como servicio (IaaS) con todos sus componentes. Cualquiera que sea el caso, no dejan de surgir todo tipo de interrogantes acerca de temas como la administración de aplicaciones en esta clase de entorno, la estratificación del acceso del staff, problemas relativos al aprovisionamiento programado, bases de datos y otros. La gran flexibilidad de las nubes privadas se caracteriza por ofrecer más posibilidades que los modelos convencionales.

La planificación de una nube privada

Es a raíz de los factores antes mencionados que esta clase de implementación requiere de un plan perfectamente detallado y muy completo. En primer lugar, en las organizaciones se deberá tener en cuenta que una nube privada requerirá de considerables costos, casi iguales a los que requeriría un centro de datos tradicional basado en hardware. De hecho, existen críticos de las nubes privadas. Ellos sostienen que las nubes privadas no ofrecen ahorros interesantes respecto a la estructura de un centro de datos tradicional y que la única forma de economizar costos es llevando todos los costos del centro de datos a una plataforma de nube pública. En contrapartida, los defensores de las nubes privadas responden que, aunque una nube privada no sirva para ahorrar dinero, de por sí ofrece ventajas importantes y de largo plazo si se las compara con el data center y su hardware de rápido envejecimiento. Estos defensores de la nube privada también sostienen que algunos de los costos pueden ser reducidos si se utiliza a un proveedor externo para crear y alojar la nube privada.

Pero más allá de toda discusión, existe una realidad: las empresas deben realizar una inversión importante para diseñar, dar arquitectura, construir y monitorear sus nubes privadas. Y eso equivale a decir que el emprendimiento encierra un riesgo financiero considerable.

Aspectos preliminares esenciales

Como dijimos antes, los costos involucrados hacen que sea imprescindible tomar ciertas decisiones clave antes de dar el primer paso en la implementación de una nube privada.

La primer decisión importante es la de establecer si la nube privada funcionará desde el centro de datos propio o se entregará su hosting a un proveedor tercera parte. El modelo de una cloud privada hosteada en un proveedor externo, es conocido como “nube privada administrada.”

La opción más elevada o de mayor nivel es la de crear la nube privada en las instalaciones propias, si bien esto generalmente representa un caso de negocio para empresas grandes. Para que la inversión valga la pena, la empresa debe tener una importante cantidad de servidores a ser virtualizados, tal vez cientos o más. Pero aquí también encontramos diferentes puntos de vista. Algunos proveedores afirman que con unos cuantos servidores se puede justificar la creación de una nube privada. De todos modos, para las empresas que tienen pocos servidores, la opción de un hosting externo para la nube privada puede ser la adecuada. En un escenario de esa clase, la empresa debe extender efectivamente su perímetro de seguridad alrededor de la implementación externa.

Y hablando de una implementación externa o remota, aparecen las preocupaciones acerca de la seguridad. Muchos especialistas afirman que ese esquema de tercerización no es en nada más seguro que el entorno de una nube pública. Por su parte, los defensores de esa opción dicen que un proveedor bien administrado puede ofrecer un nivel de privacidad y seguridad similar al que se logra con una implementación in-house.

Otra de las decisiones que tomar a la hora de implantar una nube privada y que se relaciona con la primera que hemos destacado, es la de establecer si la nube será creada con una solución prefabricada de un proveedor (que algunos llaman “cloud in a box”) o si se realizará con elementos de mercado o commodity. Muchas compañías optan por la solución prefabricada de un proveedor debido a que el elegido tendrá sobre sus espaldas algo de la responsabilidad de poner en marcha algo tan avanzado como es un centro de datos definido por software. También veremos a otras compañías que se interesarán por la opción de lo commodity. Saben que enfrentarán complicaciones, pero quieren mantener bajos costos y evitar el quedar encerrados en un proveedor.

Otro de los puntos a tener en cuenta, si bien obvio, es el del staff. La creación y monitoreo de una nube privada requerirá considerables conocimientos y horas de personal especializado. La falta de staff es otro punto que lleva a muchas empresas a optar por el proveedor externo o nube administrada. Otro elemento clave a tener en cuenta es la compatibilidad de redes y aplicaciones. En especial, deberán verse con cuidado esas anónimas y olvidadas aplicaciones que, si bien siguen siendo utilizadas, tienen un código que fue escrito por gente que ya no está en la empresa. Esas aplicaciones pueden no lograr la migración a un entorno cloud privado.

En otro plano, será de vital importancia decidir cuál será la carga de trabajo que tendrá que manejar la nube privada. A partir de esa determinación, habrá que decidir qué nivel de capacidad técnica involucra el emprendimiento teniendo en cuenta el presente y los años venideros.

Otra consideración completamente de fondo e imprescindible será el determinar cómo se medirá el éxito o fracaso de la implementación de esa nube privada. Esto será imperativo y jugará un papel definitorio a la hora de determinar el presupuesto de la propuesta, elemento que siempre está en cualquier evaluación de cualquier plan ¿Cuál es el retorno de la inversión esperado y cómo será monitoreado y controlado con el transcurso del tiempo?

Si no se consideran cuidadosamente las respuestas a los interrogantes que se han planteado, será muy poco probable que la nube privada de una empresa alcance su pleno potencial. Las nubes privadas ofrecen múltiples ventajas competitivas y operacionales pero, como lo han aprendido por experiencia propia en muchas empresas, no es una plataforma simple de implantar.