Costo y base instalada apuntalan el dominio de Fibre Channel en protocolos de storage

Fibre Channel (FC), hoy está estabilizada en 4Gbps y le esperan 8Gbps y 10Gbps para sus futuras encarnaciones. Sus oponentes son Ethernet de 10Gb (10GbE) e InfiniBAnd, esta última actualmente confinada a los entornos de computación de alta performance (HPC).
10GbE está en el mercado desde el año 2001, pero la firma Dell´Oro Group, que ha seguido su evolución, encuentra que sigue siendo más cara que 4Gbps FC y no justifica el cambio. Fast Ethernet, de 100 Mb, es la más utilizada a nivel de switches en la conexión de PCs y Ethernet de 1Gb se usa para conectar esos switches a los backbones o bien en centros de datos para la conexión de servidores.
Con el tiempo, los switches de 100 Mb y los de 1Gb, van siendo reemplazados por los de 1Gb y 10Gbps, respectivamente.
Tecnologías como los procesadores dual-core y velocidades mayores como las de los buses PCI Express impulsan al empleo de 10 Gbps.
Según Dell´Oro, los administradores de las SAN (Storage Area Networks) son muy cuidadosos antes de realizar cambios debido a que en general la data almacenada en las SAN es muy valiosa para las empresas. Esos administradores estudian los posibles cambios durante meses.
Los analistas creen que la competitividad de 10GbE se basará más en el cobre que en la fibra. Acaba de aprobarse un estándar 10GbE sobre cobre. Esto podría cerrar la brecha (hoy 10GbE tiene un costo de U$S 4500 por puerto contra unos U$S 450 de FC) en el costo de los switches, aunque persisten problemas de distancia y potencia por resolver.
La conclusión de la mayoría es que una vez instalado FC, es muy difícil que alguien opte por iSCSI o Ethernet. Lo mismo ocurre a la inversa: quienes implementan una SAN IP, raramente se embarcarán en una SAN FC.
De esta manera, se espera que FC sigua reinando en las redes de almacenamiento y que la presencia de otras alternativas sirva para impulsar un descenso de los costos con el correr del tiempo.