Bases para una implementación de una solución SAN

10 Abr 2005 en Storage

Las soluciones de almacenamiento SAN (Storage Area Networks) ya no son privativas de las grandes organizaciones y se acerca cada vez más con sus beneficios a la mediana empresa. No obstante, el segmento de la empresa mediana no es una presa fácil, ya que en el mismo se carece de personal especializado en arquitecturas y administración de almacenamiento de datos. Para estos usuarios, la creación de una SAN a partir de la integración de todos sus componentes con medios propios, es casi utópica.
Existen varias propuestas de SAN para empresas de menor tamaño que, de todos modos, conservan sus corazones de sistemas empresariales. Algunas pueden escalar a decenas o cientos de terabytes, pero son más fáciles de instalar y usar. Su performance es adecuada para las aplicaciones más exigentes y especializadas.
Cuando se habla de performance, se asume por defecto que iSCSI es menos potente que Fibre Channel (FC), lo cual es cierto si hablamos de iSCSI sobre Gigabit Ethernet contra un link FC de 2GB. Pero iSCSI puede funcionar sobre 10 Gigabit Ethernet y con el software y hardware adecuados, la combinación puede superar hasta a la nueva generación de FC de 4GB.
Aunque sea un elemento utilizado en los tests de prueba, la performance de un drive FC o SCSI o SATA, no es un buen indicador del rendimiento total de un sistema SAN. El procesador de storage, la interfaz de red, el caching, las HBAs (Host Bus Adapters) y otros componentes, también pueden afectar a la performance de la misma forma que los mismos drives. En general, la mayoría de los productos actuales, para tranquilidad de los usuarios, son capaces de llevar el ancho de banda necesario a la caja que contiene a los discos.
Otro tema es el del tiempo transcurrido entre fallas (MTBF), que favorece a FC con 1 millón de horas o más. Los de los drives SATA o ATA son de 400.000 horas o más. Pero si asumimos una vida activa de unos cinco años, estamos frente a un período de 43.800 horas, lo que habla de la posibilidad de que un drive SATA será reemplazado antes de que falle una sola vez. Además, su capacidad puede ser de tres veces la de un drive FC o SCSI a un costo menor.
Una SAN con FC incluye HBAs y también a un switch o una conexión directa entre el servidor y el subsistema de almacenamiento. Por ejemplo, EMC y otros proveedors ofrecen un kit completo con sus HBAs FC, switches y arreglos de almacenamiento. Estos kits, instalados por un proveedor idóneo, garantizan un buen funcionamiento y configuración con herramientas de administración RAID y de mantenimiento/monitoreo en el futuro funcionamiento.
Los sistemas iSCSI no requieren de HBAs. Con los drivers disponibles en Windows server 2003 o en Linux, se puede utilizar un adaptador Ethernet para conexión con un arreglo de almacenamiento iSCSI. Para una mejor performance, se puede contemplar un adaptador Ethernet que descargue el procesamiento de iSCSI, lo que reduce la carga en el servidor y optimiza las comunicaciones en la red. También es aconsejable procesar iSCSI sobre una red Ethernet separada de la LAN corporativa.
En cuanto a precio, no hay gran diferencia entre los arreglos iSCSI y FC hasta un cierto nivel, pero los switches Ethernet y los adaptadores iSCSI son menos caros que los switches y HBAs FC. Cabe considerar que FC de 2Gbps es más del doble de veloz que iSCSI sobre Gigabit Ethernet. Se espera que en el mediano plazo, los adaptadores 10Gbps Ethernet serán menos caros que FC de 2 y 4 Gbps.
El principal diferenciador entre FC y iSCSI será la disponibilidad de funciones software de administración. Entre ellas tenemos a snapshots, backup, replicación, replicación remota y reconfiguración/expansión de volúmenes y particiones sobre la marcha. La capacidad de cambiar niveles RAID sin disrupciones en los datos almacenados, es de importancia. La necesidad de estas características dependerá de en qué se utiliza el storage y en el software de administración que ya puede estar instalado en la empresa.
Por último, recordemos que los equipos sólo utilizan los discos que vende el proveedor del equipo SAN. Esto es debido a la necesidad de calificar los drives en su funcionamiento sobre el hardware que venden y habrá que recurrir a ellos cuando hagan falta más discos.