Banda ancha sobre la red eléctrica ¿La resurrección de una tecnología olvidada?

Tendidas de un poste a otro o metidas en conductos bajo tierra. Allí están las líneas conductoras de electricidad que alimentan a usuarios hogareños o empresariales. Estas mismas redes transportadoras de electricidad podrán brindar a los suscriptores la capacidad de viajar por Internet con mayor velocidad y eficiencia que la que hoy ofrecen DSL y algunos servicios de cable.
BPL o Broad Band over Power Lines, es una tecnología que inicialmente tropezó con algunos obstáculos técnicos, falta de inversión y problemas de regulación. Esos problemas, cuando se van demostrando los beneficios y la ausencia de efectos no deseados, van siendo eliminados. Por ejemplo, Federal Communications Commision de los EE.UU., acaba de aprobar la prestación de servicios BPL.
Como resultado de esa aprobación, compañías como Google, Goldman Sachs y Hearst, invirtieron en el proveedor de BPL Current Communications. IBM y CenterPoint anunciaron una alianza importante para promover esta tecnología.
El atractivo que tiene la generación de ganancias para las compañías distribuidoras de electricidad puede convertirse en el impulsor de BPL. En un reciente informe de Telecom Trends International, se asume la facturación generada a nivel global por servicios BPL, crecerá de los U$S 57 millones actuales a U$S 4.400 en el 2011.
Según los expertos, el servicio estaría disponible y viable para la gran mayoría de las compañías de electricidad en un plazo que va desde los 18 meses a los tres años.
La tecnología ya se utiliza en Europa, si bien no en forma masiva. Los EE.UU. y otros países han demorado en su adopción debido a limitaciones regulatorias en el uso de la energía eléctrica. Fundamentalmente, la red europea de electricidad está más balanceada en cuanto a cantidad de usuarios por conexión y no existen tantos transformadores sobre una línea. La presencia de un transformador exige un “salto” de la señal para volver al cableado.
Principalmente, esta tecnología podría facilitar la llegada de Internet a lugares que no han sido alcanzados por la fibra o DSL. Los proveedores de tecnología trabajan para que los productos BPL sean plug-and-play y puedan ser puestos en funcionamiento por los mismos usuarios en pocas horas.
La mayor preocupación para las compañías de electricidad que podrían convertirse en prestadores de servicios de banda ancha está en el costo de los equipamientos. La baja escala de demanda de estos equipamientos puede impedir que se alcancen precios razonables para los inversores.
Respecto a la velocidad, por el momento no debería ser mayor que las que ofrecen DSL o cable, pero la ecuación precio/velocidad sí puede mostrarse conveniente para muchos usuarios. Según estudios realizados por IBM, la velocidad no sería un problema con BPL ¿Llegará esta tecnología a nuestras pampas? ¿Se convertirá en un nuevo eje de competitividad y negocio? Creo que recién lo sabremos en unos dos años.