Administración de IT Complicada y Descentralizada-Híper Convergencia-Importancia de una Estrategia

La denominada transformación digital, sumada al avance de Internet of Things (Internet de las Cosas o IoT) y a otras tendencias como la híper convergencia y el creciente empleo de la inteligencia artificial (AI, por Artificial Intelligence), están desencadenando profundos cambios en la forma en que se administran y utilizan la infraestructura y las aplicaciones empresariales. Paralelamente, la movilidad, los analíticos en gran escala, big data y otros requerimientos de tecnología de información ya están en el día a día de los CIOs y gente de IT.

 

El impacto en la administración del IT

La nube es más una respuesta a esta necesidad de transformación y agilidad, que a una problemática de costos o eficiencias. Y en esta transformación digital juega un papel central.

Una de las consecuencias para la gente de IT de las empresas es la descentralización de facto que se experimenta en términos de la administración de aplicaciones y datos.

Las diferentes unidades del negocio adhieren a servicios de aplicaciones SaaS (Software as a Service) y otras soluciones de IT a través de la nube. La meta es generar y acelerar la innovación. La consecuencia que acarrea esta flexibilidad es la pérdida del control en diferentes aspectos. Según un estudio realizado por la firma Vanson Bourne y patrocinado por VMware, esta modalidad de adopción ha llevado a la compra de soluciones poco seguras y al desarrollo de aplicaciones que burlan las regulaciones en vigencia, sobre todo en lo que hace a protección de datos.

Otras consecuencias del uso de la nube y la creciente descentralización tiene que ver con aspectos financieros. Cada vez es más difícil imputar correctamente los costos y los departamentos de IT a menudo ven que su presupuesto es cargado con costos de personal o recursos que ellos no han contratado y que no tienen la visibilidad que los permita administrar. La mayoría de los ejecutivos de IT encuestados en el estudio de Vanson Bourne manifestó que es necesario contar con operaciones de IT más centralizadas y que los departamentos de IT deberían encargarse de facilitar que las líneas de negocios puedan impulsar la innovación en la empresa. Pero del lado de la gente de otras áreas la percepción es diferente: muchos creen que, en función de hacer que la infraestructura de IT sea segura y administrable y de frenar la aparición anárquica de aplicaciones departamentales, los directivos de IT se han enrolado en una cultura del “No” a la adopción de nuevas soluciones de tecnología demandadas por las áreas del negocio.

 

La Híper Convergencia ¿Es la solución?

Hyperconvergence o Híper Convergencia dicho en español, se presenta como una solución de provisión de aplicaciones y procesos. Según la definición de Gartner, Hyperconvergence es “una plataforma que ofrece recursos compartido de computación y almacenamiento; se basa en almacenamiento y computación definidos por software, hardware estándar o commodity y una interfaz de administración unificada.”

Por su parte, Forrester define Hyperconvergence como a un entorno con cuatro características distintivas: recursos de almacenamiento y computación integrados, descubrimiento automático, configuración también automática y una demanda mínima de mantenimiento fuera de la consola del hypervisor (Se refiere al recurso de virtualización).

La Híper Convergencia presenta beneficios concretos como:

La facilidad de implantación ya que el proveedor se ha encargado de que todos los componentes funcionen en armonía e integrados.

El costo es otro factor ya que el hardware commodity es menos caro que las combinaciones de servidores y arreglos de almacenamiento clásicas. La administración centralizada contribuiría a un menot TCO (Total Cost of Ownership), si bien se registran casos en los que los clientes no han visto que estas promesas de menor costo se hagan realidad.

La agilidad a través de la definición por software del storage y la computación facilitan el desplazamiento de cargas a través de la organización y la asignación de recursos a las mismas según demanda.

 

La escalabilidad de la infraestructura Híper Convergente es simple ya que a medida que se necesitan más recursos, basta con agregar más cajas que se integran automáticamente.

La demanda de staff es menor en términos de su configuración y administración, lo que hace a esta clase de infraestructura un recurso ideal para empresas que necesitan infraestructura de IT para oficinas remotas o sucursales.

Pero la Híper Convergencia también tiene sus contras:

Según coinciden muchos especialistas, el rendimiento o performance puede ser un problema ya que no siempre están presentes los componentes más actualizados y eso hace que no alcancen el rendimiento de los servidores tradicionales. Según el analista de Datamation Rob Enderle, “esto se debe a que parte de la creación de una solución Híper Convergente es la comprobación de una interoperabilidad masiva, que puede llevar meses luego de que un nuevo procesador o chipset es anunciado. La contra de un sistema fácil de implantar es que será más lento, lo que hace de la Hìper Convergencia algo nada indicado para ciertas aplicaciones.”

Si bien la promesa es la de menores costos, la cosa puede ser a la inversa. Si bien los sistemas Híper Convergentes funcionan con hardware commodity, algunos proveedores cobran muy bien por darles soporte. Esto es en parte entendible dado que la naturaleza integrada de estos sistemas dificulta el manejo de problemas que pueden surgir de los componentes de computación, almacenamiento o software. Es conveniente que antes de comprar un sistema de esta clase se investigue bien y se consulte a otras organizaciones usuarias de los proveedores en consideración.

El escalado es el ideal para cierto tipo de infraestructura y sus cargas de trabajo, pero no lo es para todos. Por ejemplo, si se tienen aplicaciones muy intensivas en bases de datos, hará falta más capacidad de almacenamiento que de computación. Con los sistemas Híper Convergentes generalmente no se tiene la opción de agregar más almacenamiento sin agregar más computación. Esto puede impactar los costos hacia arriba y hacer que algunos recursos no se utilicen a pleno.

Quedar encerrado en un proveedor es otro de los riesgos. Parecería lo contrario ya que estos sistemas se basan en hardware commodity. Pero una vez que se ha implementado una solución de Híper Convergencia con un proveedor, será muy difícil pasar a otro proveedor sin tener que arrancar todo y reemplazar el hardware existente. El software que procesa y administra estos sistemas está profundamente integrado con el hardware y hace casi imposible la combinación entre sistemas de diferentes proveedores.

En general, los sistemas Híper Convergentes resultarán ideales para desktop virtuales, oficinas o sucursales remotas y nubes híbridas.

Convergencia e Híper Convergencia: ¿La diferencia?

¿Quién al menos no miró con cierta atención las primeras propuestas de lo que se denominó computación unificada? La promesa era la de poder comprar un todo en lugar de comprar partes, computación, storage, networking …  y tener que armarlas y hacerlas manejables. Los sistemas “unificados” de Cisco, HP, Dell, IBM y Oracle dieron el primer puntapié en la promesa de simplificación. Las piezas estaban precargadas y el software pre configurado, incluyendo la virtualización, todo en un sistema llave en mano. Estos sistemas son los antepasados de los sistemas Convergentes e Híper Convergentes.

La diferencia entre estas dos últimas clases consiste en que los sistemas Convergentes están compuestos de recursos como computación, memoria, storage y networking en un conjunto con pre ingeniería. Estos sistemas tienen la capacidad de escalar en modo scale-up o vertical mediante la expansión de los elementos consumibles que hemos mencionado (Mayor RAM, Procesadores, Storage). Esta clase de infraestructura Convergente es simplemente una combinación pre validada de servidores, storage y posiblemente switches, software de orquestación y otros. Pero en estos sistemas no se han eliminado todas las redundancias en términos de hardware y capas de administración.

Una de las grandes diferencias entre los dos grupos tiene que ver con la expansión de los sistemas. En una infraestructura Convergente la computación y la memoria se expanden con servidores adicionales. La capacidad y performance del almacenamiento se aumentan con arreglos de discos adicionales y todo puede ser expandido independientemente sin dejar de encajar en la ingeniería de la solución.

En cambio, Híper Convergencia es un modelo convergente que responde a una arquitectura de escalabilidad horizontal o scale-out. Aquí todos los recursos están en nodos de pequeño formato, racks 1U-2U y el crecimiento se logra agregando nodos. Se agrega computación, memoria, storage y networking de una vez y aunque alguno de los recursos no sea indispensable de incrementar. El control de los recursos de hardware es menor que en el de una infraestructura Convergente.

Los sistemas Híper Convergentes sacan toda la inteligencia propietaria del hardware y la ponen en software. Por ejemplo, en Híper Convergencia la función de control de storage funciona como servicio en cada nodo del cluster para aumentar la escalabilidad y resiliencia, presentando el almacenamiento como a un volumen único. Si un nodo de storage se cae, simplemente apunta a otro nodo para seguir en funcionamiento y mientras se repara la falla.

Dado que Híper Convergencia convierte a la infraestructura en un pool elástico de recursos x86, todo es manejado por el software y encaja así en lo que se ha denominado Software-Defined-Data Center (SDDC). Dado que es un pool de recursos compartidos, en él funcionan diferentes servicios de software que se ocupan de la protección de datos como backup, replicación, snapshots y disaster recovery. También manejan deduplicación, arreglos SSD, appliances o software de replicación, administración del sistema, provisioning, monitoreo y reporte de actividad.

Las infraestructuras Convergentes son recomendadas para aplicaciones tipo Platform 2.0 como ERP, CRM, grids de bases de datos, cargas de SAP en general y mensajería corporativa. Son plataformas donde se saca provecho de los servidores blade, arreglos de discos modulares, redes virtualizadas e hipervisors. Aplicaciones muy intensivas en uso de hardware.

Híper Convergencia, según los mismos proveedores, se ajusta mejor a las aplicaciones llamadas Platform 3.0 orientadas a la nube. Por ejemplo, los entornos de desarrollo, analíticos de Big Data, aplicaciones cloud.

En términos de construcción de clouds, Converged es preferida para nubes internas donde se necesitan los beneficios de la nube pero no se la expone al mundo externo. Híper Convergencia es más adecuada a nubes públicas o híbridas donde se puede lograr una mejor integración los hypervisors de los proveedores cloud públicos. Gracias a todos los controles de software que tiene, es mejor para la orquestación y automatización entre el centro de datos propio y el del proveedor cloud.

 

La importancia de una estrategia

Las unidades del negocio cobran vida propia en términos de IT y en algunos casos perciben a la administración tradicional como freno a sus necesidades de innovación y digitalización. El presupuesto se dispersa y los datos de los procesos centrales se exponen a aplicaciones que no son totalmente gobernables en términos de seguridad. Los directivos de IT se encuentran frente a una situación incómoda y una capacidad de respuesta limitada a sus recursos y necesidad de cumplimiento de normas, la cual siempre ofrece tiempos de respuesta más largos que lo que la gente del negocio está dispuesta a esperar.

A todo esto se suma la incapacidad de analizar las performances de muchas de las aplicaciones y datos que están ya en las contrataciones cloud que han realizado esas divisiones del negocio. Aplicaciones como Internet of Things están ya mutando hacia “Intelligent Things” al combinarse con cosas existentes y trayendo consigo el uso de Inteligencia Artificial, con impacto en los actuales sistemas de manejo de activos, atención a clientes, logísticas y muchos más. Por otra parte, prácticamente todas las áreas y procesos de una empresa quieren o querrán tener más visibilidad de esas funciones y siempre en forma urgente.

Es mucho cambio, mucha tecnología y mucha demanda. Muchos de los requerimientos afectarán potencialmente a sistemas centrales en los que se ha invertido mucho o se sigue invirtiendo dinero en proyectos de actualización.

Es hora de trazar una estrategia que parta de una clasificación de las partes que forman el IT corporativo y de la coincidencia con los demás sectores y unidades del negocio. Una vez creado en acuerdo el modelo de negocio que se prevé para los próximos años, se podrán “pegar” cada una de las partes existentes en la función que corresponda y se sabrá qué falta y qué debe modificarse, eliminarse o simplemente dejar como está para que su expiración llegue en su momento.

Otro elemento importante es el de la investigación que debe acompañar la interacción con los proveedores. Sabemos que mucho de lo que va apareciendo puede ser volátil o incapaz de entregar los beneficios prometidos. El “nice to have” no es para estos tiempos en los que las empresas deben bajar su punto de equilibrio y materializar ganancias en productividad. Por eso será indispensable dedicar recursos al estudio de la tecnología emergente, las soluciones que la efectivizan y su verdadera utilidad, el impacto en lo ya existente y todos los costos que sea posible visualizar o prever para insertarlos en el modelo general junto con la funcionalidad que aportarían.

Recordemos que los proveedores llegan a las empresas de diversas formas y que la gente de ventas suele entusiasmarse con “algo nuevo para vender.” Ver cosas que no sabemos si nos servirán lleva tiempo y trabajo que no pueden ser desperdiciados. Una estrategia global en Tecnología de Información debería aferrarse al modelo de negocio y al marco competitivo en el que éste se ejecuta, apuntando a dotar a la organización con capacidades lo más flexibles posible. No se trata de actuar en base a predicciones sino a la capacidad de ir respondiendo adecuadamente y con riesgo controlado al desarrollo real del negocio.

Una estrategia bien construida e internalizada en los cuadros de la organización ayudará a facilitar la tarea del manejo del cambio y la adaptación del uso de tecnología de información en los diferentes procesos y áreas de la empresa. Posiblemente sea algo más fácil de decir que hacer, pero todo indica que vale la pena intentarlo.