2015: Las tendencias para IT nacen del negocio y del cambio


2015 es el año en el que, como nunca antes, asistiremos a la transformación de las capacidades de IT. A medida que IT se convierte en un factor de mayor peso en la ejecución de las estrategias, hace falta adaptar sus funciones y organización en miras a la competitividad necesaria en esta economía digital que vivimos.

Esto equivale a decir que IT juega un papel determinante para las empresas y es por eso que debe convertirse en un gestor de soluciones con un perfil híbrido en cuanto a la adopción de proveedores de infraestructura y servicios.

De la mano de ese concepto de transformación viene la necesidad de modernizar los sistemas legacy. Las organizaciones deben asumir que todo lo hoy “nuevo,” mañana será legacy y cada vez más pronto. Es por eso que será necesario planificar los recursos para una continua actualización de plataformas, aplicaciones, redes e infraestructura, de modo que la compañía gane agilidad para la entrega de servicios orientados al negocio, en forma cada vez más veloz.

Como dijimos antes, las plataformas de la organización competitiva serán híbridas y su arquitectura será diseñada por la propia organización. En esta etapa de la transformación y el cambio hacia lo digital, convivirán sistemas legacy con nuevas aplicaciones; se combinarán call centers tradicionales con front-end digitales y los recursos procedentes de la nube se mezclarán con la infraestructura on-site de la empresa. A su vez, la modernización será una función permanente. Por ejemplo podemos mencionar a algunos sectores, como los de las finanzas y energía, especialmente Oil & Gas, entre los que deberán actualizarse rápidamente para contrarrestar la fragilidad que les genera el entorno de sus negocios.

De parte de las empresas de telecomunicaciones, éstas se dirigen hacia un escenario con infraestructuras de redes inteligentes y capaces de ofrecer diferentes servicios, especialmente a las empresas y tal como se transparentó en el transcurso del MWC de Barcelona (Ver: http://www.datamation.com.ar/mobile/7429-conclusiones-estrategicas-del-mobile-world-congress-2015-en-barcelona).

Otro paso imprescindible a ser dado por las organizaciones es el aprovechamiento de la tecnología móvil. Pero no sólo como punto terminal de determinados procesos transaccionales, sino como elemento que favorezca la colaboración y el empowerment de los usuarios. Como sabemos, esta clase de proyecto conlleva el desafío de la administración centralizada de diferentes tipos de dispositivos, grados de seguridad, virtualización y muchos otros aspectos que deberán cuidarse. Algunos sectores industriales perseguirán resultados de gran impacto para su negocio. La atención de la salud es un ejemplo de sector donde la digitalización y la movilidad representan una mezcla con enorme potencial.

La administración de la seguridad, las identidades y la privacidad será una prioridad. Las amenazas seguirán creciendo y con gente trabajando en forma móvil, el acento estará en políticas proactivas capaces de garantizar los elementos de seguridad de la infraestructura en general y de las aplicaciones y datos en particular. El intercambio digital entre las organizaciones y sus clientes y proveedores, hará necesario mantener un enfoque en los estándares de seguridad que éstos certifican. Los proveedores, especialmente organizaciones financieras, en normas como PCI u otras. Del lado de los clientes, los carriers o telcos seguramente tendrán un papel importante a la hora de aportar seguridad más allá del diseño de los fabricantes de hardware o sistemas operativos, soluciones de seguridad end-point, etc.

La adopción de recursos o servicios cloud, incluyendo SaaS (Software as a Service). Aquí, el primer y más importante paso consistirá en determinar cuáles cargas de trabajo pueden ser llevadas a esa modalidad. Pasar a la nube y a servicios on-demand requiere de estrategias de migración muy claras y bien planificadas. El ROI será un factor crítico ya que en muchos de estos proyectos aún no es posible determinar los retornos con un grado de precisión aceptable. La adopción de la nube de parte de proveedores externos, telcos y competidores pasará a ser parte de la observación competitiva de toda organización y el CIO deberá extender el alcance de su misión.

Internet de las cosas o IoT (por Internet of Things) representa nada más ni menos que la interconexión del mundo físico con el mundo digital. Los elementos que eran representados por datos “de etiquetas” ahora pueden expresarse vía sensores u otros dispositivos. Esta nueva presencia transformará muchas de las características de los sistemas empresariales en toda su extensión. Los departamentos de IT incorporan un nuevo trabajo en la construcción de APIs (Application Programming Interfaces) capaces de incorporar a esas nuevas voces digitales y los datos que alimentan. Conceptos como ciudades inteligentes, pagos móviles y muchos otros, comenzarán a cobrar vida rápidamente. IoT, luego de superar algunos obstáculos para su desarrollo masivo, traerá consigo nuevas aplicaciones relacionadas con la telemática y otras disciplinas, incluyendo el desarrollo de los entornos Big Data. (Ver: http://www.datamation.com.ar/networking/7277-internet-de-las-cosas-que-falta-para-una-implementacion-amplia?highlight=YToxOntpOjA7czozOiJpb3QiO30=)

Las empresas deberán responder a la intensificación de la competencia en el plano digital y la multiplicidad de los canales de generación de datos y llegada a los clientes. Las compañías deberán estar preparadas para aprovechar al máximo las funciones y soluciones analíticas disponibles. También deberán contemplar la opción de Big Data cuando determinar y observar los factores clave de la competencia esté más allá de las técnicas estadísticas tradicionales. Lo más importante será hacer llegar la información adecuada a quiénes se encargan de ejecutar las acciones y de establecer o corregir las estrategias. Las organizaciones deberán ser capaces de responder rápidamente y con decisiones fundadas.

Mucho se habla de mejorar la experiencia del cliente. Y muchas veces esto se confunde con un front-end o punto de contacto que ofrezca satisfacción y cordialidad. Pero el verdadero desafío consiste en lograr que los puntos de interacción con los clientes funcionen armónicamente. Habrá que trabajar con diferentes fuentes de datos y hacer que esa interacción multi-canal con el cliente se transforme en generadora de nuevas ventas e ingresos. De otra manera, el negocio no favorecerá esos proyectos. El grueso del trabajo a realizar girará alrededor de la creación de grupos de trabajo especializados, infraestructuras integradas y herramientas de monitoreo. Clásico ejemplo del aprovechamiento de esta clase de estrategia es el de las empresas de telecomunicaciones, que tratan de establecer una interacción con el cliente orientada al marketing. No siempre lo logran.

La estructura del IT, tal como la hemos definido y relacionado con metas del negocio, se compondrá en síntesis de elementos que administren la información en forma tradicional; de herramientas de middleware e integración; de centros de datos y servicios cloud; de soluciones de seguridad, productividad, manejo de contenidos y automatización de procesos. Pero en la cima de las metas de casi todas las organizaciones encontraremos dos puntos: mejorar la satisfacción del cliente y proveer una seguridad confiable, con toda la cascada de accionables que de estos dos puntos derivan y donde aparecen la movilidad, los analíticos y la seguridad, entre los principales.

El escenario de servicio al cliente es cada vez más extenso y menos íntimo. Las organizaciones deberán operar más allá de sus límites naturales. El universo interno ya cambia hacia una creciente masa de empleados que utilizan sus propios dispositivos (BYOD) para acceder a los datos corporativos. Los datos fluyen hacia y desde afuera del entorno. Las características del centro de datos se adaptan al uso de IaaS (Infraestructura como Servicio) y el directivo de IT es ahora un bróker entre clientes, proveedores, socios externos y las áreas del negocio de su organización. El outsourcing de los procesos de negocio se convierte en algo familiar cuando se trata de sacar a los procesos “maduros” del medio y poner las energías en la innovación.

Podríamos enumerar muchos otros aspectos relacionados con las tendencias que se presentarán en 2015 para el ambiente de IT. Pero creemos que el pantallazo que hemos dado habla por sí mismo. Los profesionales saben qué recursos pueden utilizar, qué cosas aprender e incorporar y, sobre todo, saben que les espera un profundo e interminable proceso de cambio.YOD